Desde el comienzo de esta crisis, los sanitarios han lamentado y denunciado por activa y por pasiva la falta de medios a la que se enfrentan. Hoy, la mitad de los profesionales sanitarios que fueron sometidos ayer a la prueba del coronavirus en el Hospital La Paz de Madrid han dado positivo.

En total, de los 128 trabajadores que pasaron en reconocimiento del Covid-19, el 52% ha resultado estar contagiado, según el diario Voz Populi citando a fuentes de CCOO.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y SATSE llevan días solicitando que material de protección para estos profesionales sanitarios. SATSE indica que los Equipos de Protección Individual (EPIs) son «básicos para prevenir contagios entre los miles de residentes de las residencias públicas de mayores».

«Las enfermeras y enfermeros, explica Valiente, podemos convertirnos en foco de transmisión del Covid-19 y la propagación en una residencia es rapidísima. Aunque la desinfección es diaria, los sillones o los pasamanos son vehículo de transmisión de la enfermedad que es imposible de controlar, siendo los propios profesionales de Enfermería los que la pueden propagar ante la ausencia de EPIs», señalan desde el sindicato mayoritario de enfermeras.

Recesvinto Valiente, delegado de SATSE Madrid en el AMAS y enfermero en una residencia pública de mayores afirma, sin dudar, que “hay residencias donde están mal y en otras, peor. No hay ninguna donde no falte material. Las Enfermeras tienen que buscarse por sus propios medios algunos elementos de protección, ya que nadie de la Consejería  se lo facilita”.

Recesvinto Valiente afirma, sin dudar, que “hay residencias donde están mal y en otras, peor. No hay ninguna donde no falte material. Las Enfermeras tienen que buscarse por sus propios medios algunos elementos de protección, ya que nadie de la Consejería  se lo facilita”.

La realidad es que, al igual que pasa en los centros dependientes del Sermas, hay enfermeras  y enfermeros con síntomas leves que pudieran ser compatibles con los producidos por el Covid-19 pero que, ante la ausencia de pruebas que lo certifiquen, siguen trabajando y cuidando de los residentes en estas residencias públicas de mayores. “Pedimos que se hagan pero no se realizan”, finaliza Recesvinto Valiente.