El sistema de Estado en España no es una preocupación en los programas con los que los principales partidos concurren a las elecciones del 28 de abril, y sólo en el caso de Podemos se pone en duda la idoneidad de la monarquía.

Pero coincidiendo con el 88 aniversario de la proclamación de la II República, que se conmemora este domingo, la figura del rey y la institución monárquica han cobrado protagonismo una vez iniciada la campaña con un cruce de declaraciones entre líderes de ERC y el PP.

Si en nombre del primero de esos partidos Gabriel Rufián apostaba el viernes por un referéndum sobre monarquía o república y mostraba su apoyo a Podemos si lo planteaba formalmente, el presidente del PP, Pablo Casado, le respondía al día siguiente con vivas al rey y rechazando que pretenda borrar su figura cuando, dijo, es el jefe del Estado votado por el 80 por ciento de la soberanía nacional.

Más allá de ese contraste dialéctico, las referencias a la monarquía están ausentes de los documentos programáticos hechos públicos hasta ahora por formaciones de ámbito nacional como PSOE, PP, Ciudadanos y Vox.

No hay tampoco mención explícita alguna a la república entre los compromisos de Podemos, que sí citan en sólo una ocasión al rey y a la monarquía.

En concreto lo hacen al prometer “suprimir los aforamientos y acabar con la irresponsabilidad del rey”, en alusión al artículo constitucional que determina que el monarca “es inviolable y no está sujeto a responsabilidad”.

“Trabajaremos -señala Podemos- en una reforma constitucional para eliminar el privilegio judicial más grave, que es la ausencia de responsabilidad del rey”.

A renglón seguido promete también “una comisión de investigación sobre los negocios de la monarquía con el objetivo de determinar si, por ser irresponsable, es una institución idónea para nuestra democracia”.

Las dos formaciones que se han alternado en el Gobierno desde 1982, socialistas y populares, han venido manteniendo un respaldo total al sistema de Estado.

Votaron juntos, por ejemplo, para rechazar en septiembre de 2014 una moción de Izquierda Unida que por vez primera hizo que el Congreso se pronunciara sobre la convocatoria de un referéndum para que los ciudadanos expresaran su preferencia entre monarquía o república.

Podemos aún no tenía representación en la cámara y la propuesta fue rechazada con 274 votos en contra, 26 a favor y 15 abstenciones.

El último Congreso Federal del PSOE, celebrado en junio de 2017 y en el que Pedro Sánchez fue ratificado como secretario general, debatió una propuesta del líder de sus juventudes, Nino Torre, para “avanzar e implantar la república”.

Se rechazó esa pretensión y lo que se aprobó fue incorporar al ideario del partido el fortalecimiento de “los valores republicanos” sin cuestionar a la monarquía.

Sánchez alude al rey en varias ocasiones en su libro “Manual de Resistencia”, en el que respalda el discurso del 3 de octubre de 2017 pronunciado por Felipe VI ante el desafío independentista catalán y criticado duramente por los soberanistas.

Además, asegura que estableció con el monarca “una relación muy franca” ante las conversaciones para formar gobierno tras las elecciones de 2015 y ambos se reconocieron “mutuamente -escribe en el libro- como las personas que íbamos a sacar al país del riesgo de bloqueo”.

Eso no es óbice para que el presidente del Gobierno haya defendido públicamente que se elimine la inviolabilidad del rey y haya asegurado que Felipe VI lo vería con buenos ojos. Sin embargo, no plantea propuesta alguna para ello.

El PP ha defendido en todo momento la institución monárquica, y Pablo Casado, además de su apoyo de esta semana, ha hecho bandera de ello.

Más recientemente, en vísperas de la campaña electoral y en el programa de entrevistas de Bertín Osborne en Telecinco, ha habido oportunidad de escuchar su opinión y las de los líderes de Ciudadanos y Vox, Albert Rivera y Santiago Abascal, respectivamente, ante la disyuntiva monarquía o república.

“Monarquía, sin duda. Tenemos una monarquía que es un lujo. Tenemos un rey que es un profesional y un patriota (…), que defiende el papel constitucional que le otorgan los españoles”, resaltó Casado.

Rivera también elogió a Felipe VI: “Yo soy de esos que me considero más del rey que de la monarquía. Creo que tenemos un gran rey, que es un gran activo de España”

“Felipe VI -añadió- no es el problema, es parte de la solución (…) Es un gran jefe de Estado”.

Y Abascal garantizó el apoyo al rey siempre que siga actuando como hasta ahora.

“Si la monarquía sigue siendo una institución al servicio de la unidad y la permanencia de España, con toda lealtad con la monarquía, pero si alguien convence a la monarquía ahora o en el futuro para dejarse llevar por los cantos de sirena de un estado confederal con varias soberanías -precisó-, sé que habrá muchos españoles que prefieran una república nacional unitaria”.

Por si quedaban dudas, le ratificó su apoyo: “A día de hoy, por suerte, podemos decir que Felipe VI ha estado en la vanguardia y al frente de la defensa de la unidad nacional. Por tanto, toda nuestra lealtad”.

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