La esposa del activista taiwanés Lee Ming-che denunció que a su marido le hacen trabajar diez horas diarias, le dan alimentos en mal estado y no dispone de abrigo para el frío. Ming-che detenido y condenado en China por «subversión contra el poder del Estado».

Ching-yu dijo que su marido había perdido mucho peso y que su salud estaba en peligro, durante una rueda de prensa celebrada a última hora del lunes en Taipéi, tras visitar a su esposo el 18 de diciembre en la prisión de Chishan, en la provincia china de Hunan, en el centro-este del país.

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«Lee Ming-che ha sufrido una pérdida de peso muy severa y está enfadado por el trato recibido en la cárcel«, dijo Lee Ching-yu, citada por la agencia taiwanesa de noticias CNA.

El lugar donde está encarcelado Lee se encuentra en una zona fría, con temperaturas de cinco grados de media y donde se espera nieve esta semana, por lo que su mujer teme por la salud de este.

Desde que el activista fue trasladado de prisión, durante diez días, y devuelto después a la de Chishan, no le han proporcionado abrigo y le han congelado su cuenta corriente, por lo que no puede comprar ropa de invierno o comida para suplir el rancho penitenciario, dijo su esposa.

Lee Ming-che, de 43 años, fue declarado culpable de «subversión del poder estatal» por criticar al Gobierno y sistema político de China en grupos de debate en internet, y condenado en noviembre de 2017 a cinco años de cárcel. China no ha permitido a Lee Ming-che comunicarse con su familia por teléfono o cartas desde que fue detenido hace casi dos años al entrar en China en un viaje privado.

Organizaciones taiwanesas defensoras de los derechos humanos aseguraron que Pekín ha infringido las normas internacionales de derechos humanos e incluso su propia Ley de Prisiones.