Según el informe de Save the Children “Becas para que nadie se quede atrás”, en el periodo comprendido entre 2011 y 2016 los becarios han caído un 26,4% y el importe un 7,8%, principalmente las ayudas en la educación obligatoria.

Según el texto, solo 1 de cada 10 hogares de nacionalidad de fuera de la UE reciben becas, frente a 1 de cada 3 en hogares nativos, cuando los primeros superan su riesgo de pobreza (55,4% frente a 21%) y el abandono escolar (35,8% frente a 15,9%).

1 de cada 4 estudiantes del 20% de la población más pobre no reciben beca pese a cumplir los requisitos económicos, y señala como posibles causas la falta de información, la complejidad de solicitud o los requisitos académicos. Además, las becas en Bachillerato y FP son de media un 57% más bajas que en la universidad, a pesar de que es en la educación preuniversitaria donde se produce el abandono escolar y se concentra el alumnado de más bajo nivel económico.

Es necesario tomar medidas que mejoren la inversión, cobertura y eficacia de este sistema de becas y ayudas, especialmente ahora que el índice de abandono escolar de nuestro país está subiendo de nuevo.

La organización ha realizado un análisis del actual sistema de becas y ayudas y señala la necesidad de cambios y mejoras que ayuden a paliar las desigualdades y el abandono escolar, que en España se sitúa en el 18,3%, la segunda tasa más alta de la UE.

Los niños, niñas y adolescentes que viven en situación de pobreza, con padres en paro o de familias monomarentales no están bien cubiertos por el sistema de becas y ayudas al estudio que tenemos actualmente. Es necesario hacer una reforma que tome en cuenta sus circunstancias y sus necesidades para que realmente estas ayudas combatan las desigualdades y contribuyan a reducir el abandono escolar”, afirma Andrés Conde, director general de Save the Children.

Desde Save the Children piden al Ministerio de Educación y Formación Profesional una reforma profunda y ambiciosa del sistema de becas y ayudas al estudio que incluya las siguientes medidas:

  1. Aumento progresivo de la financiación en becas y ayudas al estudio hasta la media europea, priorizando la inversión en la educación no universitaria.
  2. Paso de un sistema de cuantías variables a uno de cuantías fijas.
  3. Rebajar los requisitos académicos de acceso y mantenimiento de la beca.
  4. Aumento significativo de las becas compensatorias  y de movilidad para bachillerato y FP y equipararlas con las universitarias.
  5. Crear modalidades específicas para quienes están en riesgo de abandono escolar en la ESO, para quienes compatibilizan estudios y trabajo y para quienes quieren volver al sistema educativo.
  6. Revisión de los umbrales de renta para que cubran a todas las familias en situación de pobreza y añadir una deducción para familias monomarentales.
  7. Modificación de requisitos y plazos para que las becas estén ingresadas al principio del curso y las familias no tengan que adelantar los gastos.
  8. Acciones informativas y de apoyo a la solicitud de beca.
  9. Establecer el derecho subjetivo a las ayudas en educación obligatoria que garantice que se cubre a todos los niños y niñas en situación de pobreza los libros, el comedor y el transporte escolar, vivan donde vivan.
  10. Gratuidad de libros de texto y material escolar mediante préstamo.
  11. Creación del Observatorio de Equidad Educativa como órgano para analizar las becas y ayudas como parte de las políticas de equidad.