UGT insta al Gobierno y a los empresarios a que afronten la necesaria cualificación de las trabajadoras y trabajadores españoles.

La OCDE, a través de su último estudio sobre la efectividad de la formación entre adultos (Getting Skills Right) da un tirón de orejas a España y sitúa los niveles de competencias digitales de los trabajadores españoles entre los peores del mundo occidental.
Señala que nuestros sistemas de aprendizaje adolecen de sentido de urgencia y de inclusividad social. Es decir, ni los empresarios, ni los gobiernos comprenden la necesidad de actuar ya en la formación digital de sus trabajadores y para muchos adultos, las oportunidades de formarse siguen siendo escasas o inexistentes.

El resultado de esta inacción se traduce en que actualmente el 35,7% de la población adulta española demuestra un bajo nivel de competencias digitales, frente a la media del 26,1% de la OCDE.

 

 

Se refleja además que, aunque las empresas prevén las necesidades de cualificación que demandarán del mercado de trabajo, “raramente usan estos datos para planificar la oferta de formación”. Así, la OCDE señala que “España es el país con la peor correspondencia entre la demanda de competencias proveniente de las empresas y la oferta de formación”. Un déficit que no nos podemos permitir como economía y sociedad y que debería hacer reflexionar a nuestros empresarios.

Asimismo, el estudio revela que la formación continua no está sirviendo a los trabajadores ni para aumentar sus retribuciones, ni para promocionarse en el puesto de trabajo. Los datos vuelven a ser contundentes: solo el 48% de los trabajadores que ha recibido formación reciente manifiestan que dicha formación ha sido útil para su trabajo diario. Otro lastre para su desarrollo profesional y salarial.
Por último, el organismo internacional recuerda que este contexto de déficit formativo y de competencias confluirá con el proceso de automatización del empleo, que afectará a la mitad de los trabajadores españoles (verán como sus tareas son realizadas por máquinas)

 

Por tanto, hay que ponerse inmediatamente a trabajar para recualificar y dar empleabilidad a nuestra fuerza de trabajo porque las advertencias son cada día más apremiantes y contundentes.
Más allá de denunciar esta situación, UGT contribuye a cambiarla con propuestas y medidas activas. En este marco se inscribe el acuerdo suscrito por el sindicato con Google para garantizar la formación digital de los trabajadores, así como las demandas para que gobiernos y Administraciones Públicas desbloqueen presupuestos para formación.
El sindicato reclama al Ejecutivo y los empresarios se concentren en las necesidades laborales y formativas de las trabajadoras y trabajadores españoles, porque sin una fuerza de trabajo bien cualificada se lastrará nuestra economía y nuestro sistema social y no será posible progresar como país.