El doctor Mike Ryan, responsable del Programa de Emergencias de la OMS, destacó la disminución de las proporción de muertes por COVID-19 a nivel mundial a medida que se mejora el tratamiento y la gente está más alerta para tratarse pronto, además de que se hacen más pruebas y se registran casos más leves debido a que la enfermedad ahora se ha contagiado a grupos más jóvenes.

“Sin embargo no podemos aceptar 50.000 muertes a la semana como un número admisible o que está bien…esta pandemia tiene un camino largo, no se va a ir pronto. Hay mucho trabajo que hacer para evitar que se acelere el contagio”, enfatizó Ryan en conferencia de prensa

Reiteró que la pandemia “tiene mucho recorrido por hacer en nuestra sociedad. No está agotada, no va a desaparecer. Especialmente en los países que entran en la temporada de invierno, donde la gente va a estar más tiempo dentro, hay mucho trabajo por hacer para evitar eventos que amplifiquen los contagios, reducir la transmisión, proteger la apertura de las escuelas y a los más vulnerables de enfermar gravemente o morir”.

En el mismo tenor, Maria Van Kerkhove se refirió a los casi 30 millones de casos y el millón de muertos que están por acumularse en el mundo y exhortó a los países y a la población a echar mano de las herramientas con las que cuentan -como las medidas básicas de higiene y la distancia física, las pruebas y el aislamiento y rastreo de casos- para romper las cadenas de transmisión y salvar vidas.

“Estamos en un mejor lugar que en los primeros meses, sabemos mucho más ahora sobre este virus”, acotó.

Por otra parte Van Kerkhove, directora técnica de la respuesta al coronavirus, aseveró que para ir recuperando las actividades suspendidas, las sociedades y gobiernos no deben enfocarse sólo en el número de casos, sino que deben desagregar y analizar los datos.

“Debemos estar pendientes de las hospitalizaciones, el número de camas ocupadas, la ocupación en las unidades de cuidados intensivos, el número de personas con oxígeno o respiradores. Estos son parámetros que debemos monitorear para establecer la gravedad de la pandemia en un país, una provincia, estado o distrito para ver el impacto del COVID-19, pero también de otras enfermedades”, señaló.

Agregó que para tomar decisiones, las autoridades locales deben analizar continuamente todos los indicadores.