Yemen vive desde 2014 un conflicto armado entre los partidarios del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi y los rebeldes hutíes del movimiento Ansar Alá. En marzo de 2015, intervino en el conflicto del lado del Gobierno legítimo una coalición encabezada por Arabia Saudí e integrada mayormente por países del golfo Pérsico.

En septiembre pasado, la ONU estimaba que la guerra en Yemen habría causado la muerte de al menos 16.000 personas y más de 24 millones, o el 80% de la población yemení, necesita asistencia humanitaria.

Las partes en conflicto en el país firmaron un acuerdo de alto el fuego parcial dirigido por la ONU en diciembre pasado, pero esto no evitó que los niños murieran en un ataque al distrito de Tahita, al sur de Hodeida, que es una puerta de entrada crucial para la entrada de ayuda desesperadamente necesaria para salvar a millones de personas en Yemen de la inanición.

La peor parte de la guerra siempre se la llevan los más débiles y este conflicto sigue teniendo un “costo terrible para los niños”. Así lo aseguró este sábado en un comunicado Henrietta H. Fore, directora ejecutiva del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

AHMAD AL-BASHA AFP

Las declaraciones de Henrietta Fore responden a la muerte violenta hace dos días de cinco niños que jugaban dentro de su casa en la ciudad portuaria de Hodeida: «En Yemen, los niños ya no pueden hacer las cosas que a todos los niños les encanta hacer, como ir a la escuela o pasar tiempo con sus amigos afuera. La guerra puede alcanzarlos dondequiera que estén, incluso en sus propios hogares «, aseguró Fore.

En Yemen, los niños ya no pueden hacer las cosas que a todos los niños les encanta hacer, como ir a la escuela o pasar tiempo con sus amigos afuera.

 

«Cada día, ocho niños mueren o resultan heridos en 31 zonas de conflicto activas en el país. Los diálogos y las conferencias hasta ahora han hecho poco para cambiar la realidad de los niños en el terreno. Sólo un acuerdo de paz integral puede dar a los niños yemeníes el indulto de la violencia y la guerra que necesitan y merecen», dijo la directora.

El lunes pasado, Geert Cappelaere, director regional de UNICEF para Oriente Medio y África del Norte, dijo que la «violencia alucinante» en Yemen «no ha escatimado ni un solo niño». Sus comentarios se produjeron el día antes de un evento de promesas de alto nivel para Yemen, celebrada en Ginebra, que recaudó 26.000 millones de dólares para apoyar a los yemeníes que enfrentan una crisis descrita por el Secretario General de la ONU, António Guterres, como una «calamidad humanitaria abrumadora».

Cappelaere también señaló que la generosidad y la ayuda, por sí mismas, no pondrán fin al sufrimiento de los niños, y pidió a las partes en conflicto que «pongan fin a la violencia en los puntos críticos y en todo Yemen,  protejan a los civiles, mantengan a los niños fuera de peligro y permitan el suministro humanitario a ellos y a sus familias dondequiera que se encuentren”.

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