La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas en territorio ocupado (OCHA) pidió hoy contención para evitar «más muertos y heridos» ante las protestas para la conmemoración, mañana, del primer año de la Gran Marcha del Retorno en Gaza.

«En el último año, ha habido una pérdida asombrosa de vidas en la Franja de Gaza», declaró el coordinador de la organización, Jamie McGoldrick, que instó a Israel y a los organizadores palestinos de las movilizaciones a «evitar un mayor deterioro de la situación».

«La prioridad ahora es salvar vidas y todos deben tomar medidas en consecuencia», insistió McGoldrick, que agregó que «las fuerzas de seguridad israelíes deben garantizar que sus respuestas estén en línea con sus obligaciones legales internacionales, utilizando medios no violentos en la mayor medida posible».

Además, dijo que el movimiento islamista Hamás, que gobierna de facto en el enclave, «debe impedir actos de violencia que comprometan la naturaleza pacífica de las manifestaciones, y asegurar que no se ponga en peligro a los niños».

Desde su comienzo el 30 de marzo de 2018, los palestinos exigen semanalmente ante la valla de separación con Israel el fin del bloqueo israelí impuesto sobre Gaza desde 2007 y el derecho al retorno de los refugiados, y mañana hay convocada una marcha para conmemorar el aniversario, que se espera multitudinaria.

Según OCHA, 195 palestinos, incluidos 40 jóvenes, han muerto por disparos de los soldados israelíes en el marco de las protestas, y cerca de 29.000 personas han resultado heridas, 7.000 de ellas por munición real.

«El gran número de víctimas entre manifestantes palestinos desarmados ha generado preocupación por el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad israelíes», considera la oficina de Naciones Unidas, que agrega que «la afluencia masiva de víctimas ha superado el frágil sistema de sanidad de Gaza».

Médicos sin Fronteras (MSF) alertó ayer en un comunicado de que «el coste médico, humano y económico (de las protestas) es ya insoportable por un enclave bloqueado donde miles de personas no reciben atención pese a sufrir heridas devastadoras».

En lo que va de año, la movilización se han intercalado con ocho escaladas militares entre las milicias palestinas de Gaza e Israel -la última esta semana-, con proyectiles hacia territorio israelí y bombardeos israelíes de represalia sobre la franja.

Ayer, el Ejército israelí ha aumentó las medidas de seguridad en frontera y se mantiene en alerta con un mayor despliegue de sus tropas en la zona.