La OTAN reforzará el apoyo que presta a Georgia y Ucrania frente a Rusia, mediante más formación a fuerzas navales y guardacostas y visitas de sus buques a puertos en el mar Negro, anunció este lunes el secretario general aliado, Jens Stoltenberg.

«Espero que los ministros (aliados) esta semana acuerden nuevas medidas para mejorar nuestro conocimiento de la situación en la región», indicó Stoltenberg en una rueda de prensa previa a la reunión de los titulares de Exteriores de la Alianza el 3 y 4 de abril en Washington, en la que celebrarán el 70º aniversario de la organización.

Uno de los aspectos que tratarán es el de las amenazas procedentes de Rusia, y en ese contexto la OTAN «acelerará su apoyo tanto a Georgia como a Ucrania», en concreto en áreas como «la formación de fuerzas marítimas y guardacostas, visitas a puertos y ejercicios y compartir información».

El político noruego recordó que barcos de las agrupaciones navales de la OTAN están hoy en Ucrania y Georgia, y que participarán en el ejercicio «Sea Shield» (Escudo Marítimo) en el mar Negro.

Stoltenberg aseguró que la Alianza está «preocupada por el esquema de comportamiento agresivo de Rusia», teniendo en cuenta sus acciones contra Ucrania y la captura de varios de sus marinos y barcos en el mar de Azov en noviembre.

La OTAN ya ha reforzado su presencia en el mar Negro y ahora «continuamos trabajando estrechamente con nuestros socios en la región», como a través del ejercicio de este año de cooperación con Georgia, del que Stoltenberg fue testigo la semana pasada, comentó.

También en relación con Rusia, los ministros aliados abordarán el jueves la situación del tratado INF para la eliminación de misiles de medio y corto alcance, que dejará de tener validez el próximo 2 de agosto ante la salida anunciada de Estados Unidos por el incumplimiento del mismo por parte de Moscú.

«Rusia sigue violando el tratado INF desarrollando y desplegando misiles SSC-8. Son difíciles de detectar, rebajan el umbral para usar armas nucleares y hacen que estemos todos menos seguros», afirmó Stoltenberg.

Moscú sigue «desafiando nuestras peticiones de que vuelva a cumplir con el INF. Y el tiempo se está acabando. Así que discutiremos los próximos pasos», comentó.

La OTAN está evaluando qué medidas tomará y, aunque Stoltenberg ya ha dejado claro que no van a imitar las acciones de Rusia, dijo que deben «seguir manteniendo una disuasión y defensa creíbles y eficaces».

Stoltenberg recordó asimismo que los aliados están invirtiendo «más en mejores capacidades», como defensa antimisiles, drones o nuevos cazas, y que la OTAN ha acordado «nueva inversión sustancial en infraestructura militar».

En ese contexto, apuntó: «Invertiremos más de 260 millones de dólares en un proyecto para apoyar a las fuerzas de EEUU en el centro de Polonia».

Explicó que servirá para financiar el almacenamiento y mantenimiento de equipo militar preposicionado, que «acelerará el refuerzo en Europa».

Este proyecto, señaló, forma parte de los 2.300 millones de dólares dedicados por la OTAN a financiar iniciativas de movilidad militar en los últimos cuatro años.