Ciudadanos acaba de recibir una dura reprimenda por parte de las fuerzas del orden a través de un informe policial elaborado por la Jefatura Superior de Policía de Madrid por los incidentes registrados en torno a la participación de la plana mayor de Ciudadanos en la manifestación del Orgullo.

El texto contradice la versión facilitada por los naranjas sobre lo ocurrido. Según detallan fuentes policiales a El País, “no hay constancia” de que se produjeran “agresiones físicas” y asegura que solo hubo insultos y lanzamiento de agua. También identifica el lanzamiento “aislado” de algún objeto “no peligroso”, en referencia a una botella de plástico vacía.

El informe recalca, sobre todo, que Ciudadanos no siguió “en ningún momento las instrucciones policiales ni sus consejos” y que siempre estuvieron protegidos y acompañados por agentes de “paisano”.

El documento señala que el jefe de seguridad del partido solicitó el mismo sábado por la mañana a la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional protección para asistir a la manifestación. Según recoge el documento, el partido indicó que irían unos 200 militantes y que se incorporarían a la marcha en la Glorieta de Atocha para abandonarla cuando alcanzase la Plaza de Neptuno.

El informe asegura que un inspector se desplazó junto a “varios policías” con los dirigentes de Ciudadanos durante la marcha para así tener información inmediata de cómo se desarrollaba. Fue este mando policial el que, al percatarse de que un grupo de 10 manifestantes intentaba boicotear al grupo de ciudadanos con una marcha lenta, les planteó la posibilidad de sortearlo desviándose a un lateral de la calle, algo a lo que estos se negaron.

El informe describe cómo después de las nueve de la noche un grupo de manifestantes se sentó en el suelo e impidió continuar al grupo de ciudadanos. El bloqueo duró aproximadamente una hora y media, se incrementaron “los gritos e insultos” y se lanzase agua con pistolas de juguete “y alguna botella de plástico vacía que no impactó con nadie.

La Policía Municipal recibió instrucción de su máximo responsable para entrar “a formar un cordón de protección” tras haber recibido un “requerimiento” de algunos concejales de Ciudadanos participantes en la manifestación.

Siempre según el informe, para entonces, la Policía Nacional ya tenía desplegados en torno al grupo a una veintena de policías no uniformados para actuar ante cualquier intento de agresión “directa” que no se produjo. En las inmediaciones también había listos efectivos de las Unidades de Intervención Policial “preparados para una evacuación si fuera necesario”.

El texto concluye que la protección que se dio por parte de la Policía Nacional a los dirigentes de Ciudadanos fue “suficiente y adecuada para garantizar la seguridad”. Y destaca que el servicio de seguridad de los organizadores de la marcha “arropó constantemente” al partido de Rivera.

Villacís criticó a la Policía Nacional cuando ni siquiera estuvo allí

El informe fue elaborado este lunes después de que dirigentes de Ciudadanos criticaran la actuación de los miembros de la Policía Nacional. Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid, acusó este lunes a la Policía Nacional de «tardar mucho en llegar» y actuar «de forma muy ineficiente cuando podía haber pasado cualquier cosa«. Llama la atención que haga estas declaraciones cuando no estuvo allí, ya que abandonó la manifestación antes de que se produjese el incidente.

«Mis compañeros tuvieron miedo, por la situación de ser rodeados por cientos de personas«, señaló Villacís, en declaraciones a TVE, y aseguró que pudo haber pasado algo más grave porque los dirigentes de Ciudadanos estuvieron protegidos solo por «unos pocos agentes» de Policía Municipal de Madrid.