La renovada violencia en la región este de la República Democrática del Congo (RDC) que está luchando para intentar contener el actual brote de Ebola, se ha llevado las vidas de al menos 160 personas y provocado el desplazamiento de cientos de miles, complicando aún más la respuesta a la emergencia de salud pública.

“Las personas que han abandonado los puntos de acceso en la zona del conflicto están viviendo en pésimas condiciones”, dijo el Jefe de Misión de la OIM en la RDC Fabien Sambussy.

“Los actores humanitarios necesitan acceder cuanto antes para poder proveer asistencia y evitar un desplazamiento masivo adicional. Estamos cada vez más preocupados por el hecho de que el aumento en el desplazamiento pueda crear un terreno fértil para la dispersión de enfermedades graves, entre ellas el preocupante Ebola, hacia la Provincia de Ituri.

De acuerdo con el Presidente de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi, quien visitó la zona recientemente, se estima que unas 400.000 personas se encuentran actualmente desplazándose a lo largo de la Provincia de Ituri.

El Territorio de Djugu ha sido testigo de un aumento del 35% en los desplazamientos, con 20.000 personas internamente desplazadas (IDPs) nuevas, que fueron registradas el mes pasado en 12 sitios de desplazamiento manejados por la OIM, la cual ha provisto servicios de la Coordinación y Gestión de Campamentos (CCCM) y de albergues desde 2018. Miles más se han refugiado en sitios que se formaron espontáneamente.

“Se están realizando continuos esfuerzos para movilizar los recursos necesarios, determinar las cifras de personas desplazadas y los lugares donde se encuentran,” agregó Sambussy, en referencia a la Matriz de Seguimiento de Desplazamiento de la OIM (DTM). “Nuestros socios humanitarios y gubernamentales pueden utilizar esta información para identificar mejor a las poblaciones afectadas y asistirlas”.

Las pobres condiciones de higiene en los sitios de desplazamiento aumentan seriamente el riesgo de que el Ebola, al igual que el cólera, el sarampión y las enfermedades respiratorias agudas se diseminen. Muchas de estas personas están procurando asistencia en Bunia, afectada por el Ebola, en donde el sitio de desplazamiento que oficialmente lleva el nombre de “Hospital General” ha recibido a más de 5.000 nuevas personas desplazadas internamente, aumentando de tal manera la población del sitio a 10.000 – dos veces su capacidad. El atestado lugar en el que las condiciones de higiene son realmente pobres se encuentra en las cercanías del hospital de la ciudad y del Centro para el Tratamiento del Ebola (ETC) en donde se están tratando 12 casos sospechados y confirmados.

Un plan para reubicar a las personas desplazadas internamente en un nuevo asentamiento en terrenos de propiedad de la Diócesis Católica de Bunia está en proceso en este momento.

El solar de 120.000 metros cuadrados ofrece condiciones favorables para la reubicación segura y digna de las personas desplazadas internamente. La OIM  está movilizando los recursos financieros necesarios para comenzar con el desarrollo de los terrenos y también para la rápida reubicación de las personas desplazadas internamente que están expuestas a riesgos de salud pública y otros en materia de protección.

La OIM también está reforzando sus tareas de control del Ebola y las actividades para prevenir la enfermedad en Ituri, mediante la provisión de apoyo a los puntos sanitarios de control en todo el país y los Puntos de Acceso en las fronteras internacionales que presentan riesgos de transmisión, la promoción de la higiene y el lavado de manos y actividades de vigilancia tales como controles de la temperatura y recopilación de información clave y condición de salud de cada viajero. La OIM usa también información sobre la movilidad poblacional en la región para adoptar medidas de preparación en Uganda, Sudán del Sur y Burundi, con el objetivo de reducir la transmisión de la enfermedad hacia zonas nuevas y a través de las fronteras.

Este recrudecimiento de la violencia se da tras 16 años de relativa paz; la violencia intercomunal en la misma zona desplazó a cientos de miles de personas entre 1997 y 2003. La situación en materia de seguridad se ha deteriorado ahora aún más en territorios ricos en recursos como Djugu y el vecino Mahagi, debido a los intensos enfrentamientos entre los grupos Lendu y Hema, y a los conflictos suscitados entre las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) y actores armados no estatales.

Las operaciones del grupo de CCCM de la OIM en la RDC son financiadas por los Gobiernos de Suecia y de Canadá. Las actividades para detener el Ebola son financiadas por USAID/OFDA y por el Banco Mundial.

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