Jamal Khashoggi, el periodista saudí que fue descuartizado el pasado dos de octubre en el consulado de su país en Estambul, encabeza la lista de «Personas del Año» publicada el pasado martes por la prestigiosa revista estadounidense «Time» en el apartado de «Los Guardianes y la Guerra contra la Verdad», dedicado a los reporteros que sufrieron amenazas de muerte o fueron asesinados sólo por informar.

Junto al hombre que se atrevió a denunciar la política criminal del heredero al trono saudí, el príncipe Bin Salman, en la Guerra de Yemen, han sido distinguidos por su valor los periodistas de la agencia de noticias Reuters Wa Lone y Kyaw Son Oo, que han sido condenados a siete años de cárcel por escribir sobre el genocidio de la minoría Rohingya (miles de muertos y decenas de miles de refugiados) en Myanmar. El juez justificó el castigo alegando que ambos «habían revelado secretos de Estado».

También ha sido nombrada «Persona del Año», la periodista filipina María Tessa, quien criticó duramente al gobierno del presidente Rodrigo Duterte, cuya lucha contra las drogas lleva, por el momento, un balance de unas 12.000 ejecuciones extrajudiciales. Con el fin de acallar su voz, está pendiente de un juicio, que acarrearía una sentencia de diez años de prisión, «por evasión de impuestos».

Completan el listado, entre otros, los redactores del periódico «Capital Gazette» (Maryland, EE.UU). El pasado mes de junio un tal Jarrod Ramos asesinó a balazos a cinco miembros de la redacción que iban a denunciarle (hacer público) su acoso sexual a las mujeres del diario.

Capital Gazette fue uno de los periódicos estadounidense que se unió a las denuncias a hombres poderosos que se habían aprovechado de su estatus para abusar de sus empleadas o «amigas» de su entorno laboral o social.