La revolución violeta

"ÉSTE, como cualquier otro número de la revista Trabajadora, no olvida la fecha clave del 8 de Marzo, pero deja claro que para nosotras y nosotros, todos los días son 8 de Marzo".

ESTE NÚMERO 66 de la revista Trabajadora coincide con el próximo 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, una fecha clave de reivindicación social frente a la amenaza constante de la desigualdad, la discriminación y la violencia que sufrimos las mujeres, por el mero hecho de serlo.

Las amenazas nunca se acaban y en cada avance tenemos nuevos retos que afrontar, pues la hegemonía de la masculinidad parece aferrarse a sus privilegios para impedir la aplicación de una igualdad real.

https://www.ccoo.es/noticia:375694

Este año, además, existen elementos claramente diferenciados del anterior, tanto en el panorama político como en el social. En uno, nos encontramos con un momento de fractura ideológica y, en el otro, con un momento de inestabilidad en cuanto a las prioridades.

Lo político y lo social siempre se han desdibujado y en una fecha como ésta no iba a ser menos. La inestabilidad política marca la prioridad social del momento y genera cierto radicalismo de las ideas, que propicia frentes de conflicto dentro y fuera de la sociedad y de los propios movimientos feministas.

Este año contamos con la confrontación de banderas, colores y siglas, algo que nos aleja de la necesidad más urgente que pueda existir: acabar con la desigualdad entre mujeres y hombres. Y tal y como sucede con los medios de comunicación –que no están dando tanta cobertura como el año anterior a la celebración de este 8 de Marzo- la ciudadanía, en su conjunto, no parece tan interesada en las reivindicaciones sociales que recoge el 8 de Marzo.

He de confesar que tampoco lo ponen fácil. Podría existir la falsa idea de que la brecha salarial, la infravaloración de cualidades y talento femenino o que la indeseada violencia contra las mujeres dejará de existir o se reducirá por el hecho de votar a un partido u otro. Pero desgraciadamente no es así. En relación a la violencia, las víctimas mortales por violencia de género, en lo que llevamos de año, ya suman 9 (984 desde 2003), con un 22.7 % más de agresiones sexuales y un 17,5 % más de delitos contra la libertad e indemnidad sexual que en 2017, según datos oficiales dados por el Ministerio del Interior.

En lo que se refiere a la brecha salarial, los últimos datos de paro y de la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejan: el paro de las mujeres asciende a un 59%, la parcialidad involuntaria llega al 75% y la fuerte temporalidad contractual supone más del 30%. La suma de estas desigualdades cristaliza en una brecha salarial en torno al 30%.

Desde ahí se formula la campaña que desde CCOO comenzamos el mismo día 9 de marzo de 2018, bajo el hashtag #8MSiempre, que este año compartirá protagonismo con el ya conocido #VivasLibresUnidas y que recoge la necesaria reivindicación de igualdad real, independientemente de colores, banderas y siglas.

Es bajo esta premisa clave sobre la que se elabora todo un trabajo de visibilidad, reivindicación y lucha, que aúna las fuerzas de mujeres y hombres, que mejora a la colectividad, con un claro enfoque social y que defiende la democracia y la justicia social desde la justicia de género.

Desde Comisiones Obreras trabajamos, de manera continua, con o sin citas de calendario, y con o sin Gobiernos afines. Además, consideramos que la diversidad del movimiento feminista debe sumar y no fracturar ni dividir con elementos que confronten aspectos que, aún siendo importantes, no son de consenso global.

Ese trabajo, realizado desde el pasado 8 de Marzo, y que alimenta la campaña del #8MSiempre, se recoge en las páginas de este número. Un trabajo que se enfrenta a una nueva fecha de reivindicación social, con el claro propósito de seguir avanzando a pesar de las dificultades que se encuentren, sean estas políticas, ideológicas o sociales.

El pasado 8 de enero, junto con UGT, CCOO anunciaba un creciente proceso de movilización para instar a las organizaciones empresariales y al Gobierno a que cumplan con los acuerdos alcanzados en materia salarial y en el diálogo social, sin olvidar las necesarias modificaciones de las reformas laborales y de pensiones. Las movilizaciones que están teniendo lugar desde entonces responden a esa campaña a tres frentes de ataque: la negociación colectiva, el dialogo social y la igualdad.

En las últimas semanas se han sucedido diferentes asambleas en centros de trabajo pues son las trabajadoras y los trabajadores la fuerza colectiva de todo cambio; y hemos continuado con el acto sindical unitario de más de 10.000 sindicalistas celebrado el pasado día 8 de febrero, en la que Sumamos fuerzas para subir la temperatura de ofensiva y reclamar Más hechos, menos palabras, porque consideramos que es el momento de pasar de las palabras a los hechos, de modificar lo concreto para avanzar en lo colectivo.

Con la vista puesta en este próximo 8 de Marzo, hemos comenzado a realizar asambleas en todas las CCAA, dejando claro que con fecha conmemorativa o sin ella, esta organización sindical trabaja contra la discriminación, la desigualdad y la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones, siempre desde nuestro vector laboral, siempre atacando y corrigiendo esa precariedad con rostro de mujer, pero nunca de manera excluyente ni única, sino sumando la misma, al resto de reivindicaciones feministas.

No puedo dejar de hacer mención a un hecho de máxima importancia para la situación sociopolítica de este país, y para la que debemos reflexionar, pues entre fecha y fecha (8 de febrero y 8 de marzo), la moción de censura del partido socialista español cae ante la presión de la negativa a sus presupuestos y la escasa viabilidad de sus propuestas, un hecho no menor, porque deja en el tintero grandes oportunidades de avance en materia de igualdad y violencia.

POR ELLO, en este número encontraréis avances en materia de negociación (delegadas de igualdad, planes de igualdad), en materia de concienciación social (empoderamiento de mujeres migrantes, género y coeducación, itinerarios de poder y liderazgo, la cara oculta de la violencia hacia el colectivo LGTBI).

Del mismo modo, hallaréis estudios de investigación (prevención de riesgos laborales, mujeres y cáncer), análisis de informes (como el imprescindible Ya es hora de que me creas, elaborado por Amnistía internacional), trabajos de difusión (como la revista digital C8M o el blog de diversidad sexual y de género 1 de cada 10), y la posibilidad de sumergirnos en la historia humana de algunas de nuestras referentes, como Simón de Beauvoir o Rosa Luxemburg.

Hay entrevistas de interés internacional como la que le hicimos a la brasileña Mónica Benicio y, esperamos de interés nacional, como la realizada a Unai Sordo y a mi misma [Elena Blasco Martín]. Conoceréis nuestras propuestas culturales en series, cómic, cine y deporte e invitamos a participar en nuestra sección Un sindicato de mujeres y hombres, a Loli García, actual secretaria general de Euskadi.

Un número que responde a lo complejo de la realidad que nos toca vivir y a la diversidad de los frentes que debemos asumir y trabajar.

Un número que debe animar a la ciudadanía y especialmente a las mujeres a salir este 8 de Marzo de nuevo a las calles, rodearse de nuestro #EnClaveVioleta, y volver a teñir las mismas, de ese color, de esa revolución para la que no hay paso atrás, pues aún queda trabajo por hacer.

La próxima cita electoral será el 28 de abril, día en la que la revolución violeta debe estar presente y salir y hacer uso de su derecho a voto y permitir ganar la batalla al avance ultraconservador que internacionalmente nos amenaza y nos humilla sin ninguna consideración.

Éste, como cualquier otro número de la revista Trabajadora, no olvida la fecha clave del 8 de Marzo, pero deja claro que para nosotras y nosotros, todos los días son 8 de Marzo.

Revista Trabajadora, n. 66 (marzo de 2019).

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