Desde que se originara la pandemia mundial de Covid-19 han sido numerosas las comparaciones con la gripe de 1918, conocida como gripe española, quizás por tratarse de la última pandemia vivida por la humanidad.

El nuevo coronavirus pilló a los servicios de vigilancia epidemiológica del país totalmente en fuera de juego, con unos sistemas de información totalmente deficitarios, anticuados y obsoletos a lo que se sumaba la falta de personal.

Las competencias en materia sanitaria recaen sobre la comunidades autónomas, cada una con sistemas informáticos diferentes, lo que hizo que el caos reinase a la hora de gestionar los datos de la covid-19.

En un principio estos datos se publicaban diariamente, luego dejaron de publicarse durante el fin de semana y más tarde algunas comunidades autónomas decidieron actualizarlos solo una vez a la semana.

Los cambios de metodología, los diferentes criterios para contabilizar los positivos y los fallecidos y los errores en la transmisión de los datos han sido una constante en todos los países.

En marzo y abril se produjo una infranotificación que, según el Confidencial, está ocasionando ahora un problema al intentar comparar el repunte que ha tenido lugar durante el verano con la situación vivida en primavera.

Aunque ahora parece que hay más positivos que en marzo, los datos indican que en ese mes apenas se detectaba el 10% de los casos reales.

Según el citado diario, hasta el 10 de mayo, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) registró 250.000 positivos notificados por las comunidades autónomas. Pero un estudio de seroprevalencia realizado a finales de mayo, detectó que el 5,2% de las 60.000 personas encuestadas tenían anticuerpos y, por lo tanto, habrían pasado el coronavirus, lo que se traduciría en 2,5 millones de personas si tenemos en cuenta el total de la población española, de las que nueve de cada diez no figuran en la cifra oficial de Sanidad.

Esta semana El Confidencial ha añadido al gráfico que encabeza su portada añadiendo los fallecimientos desde que se originó la pandemia hasta finales de agosto para poner en contexto los contagios oficiales de la primera ola, algo que originó una intensa discusión en Twitter.

Además han querido responder a las dudas de la gente sobre si estamos mejor o peor que en los meses que se produjo el primer pico con seis gráficos.

La curva de contagios

Según este primer gráfico la cifra de más de medio millón de españoles contagiados en la peor semana de la pandemia estaría muy lejos de los 50.000 nuevos positivos que se están registrando ahora.

Varios modelos recogidos por Our World in Data, esta vez estimando la cifra de contagios diarios, también muestran una gran diferencia entre los casos oficiales y los reales.

Hospitalizados e ingresos en UCI

Según los datos recogidos por El Confidencial, la cifra actual de ingresados en hospitales también está muy lejos de los peores momentos de la pandemia en nuestro país.

Del 16 al 22 de marzo ingresaron en hospitales 49 personas por cada 100.000 habitantes y, a pesar de los repuntes de verano, no se han superado los cuatro nuevos ingresos por cada 100.000.

Lo mismo ocurre con los ingresos en la UCI:

Fallecidos y exceso de mortalidad

Hasta mayo, el Ministerio de Sanidad confirmó más de 28.000 fallecidos, aunque el Instituto Nacional de Estadística (INE) detectó un exceso de 48.000 defunciones, independientemente de la causa del fallecimiento, respecto a la media de los últimos cinco años.

Con todos estos datos, El Confidencial, ha llegado a la conclusión de que, de momento, la segunda ola no llega al 10% de la primera y ha realizado una comparativa a través del siguiente gráfico:

Aunque la situación no tenga nada que ver con la registrada en primavera, han de tomarse todas las precauciones necesarias para no alcanzar las cifras registradas durante los peores meses de la pandemia.