Cynthia Duque Ordoñez

Estamos viviendo tiempos escabrosos y duros para todas nosotras, en los que ser valiente no es estar viva y no dejarte destruir, si no ser una fría mártir en su tumba de piedra. Estoy muy cansada de oír a hombres, solo a hombres, hablar de como una mujer violada se debe sentir o como debe actuar. ¿Qué sabrán ellos?

Opinan, porque en este país se injuria y calumnia con una prontitud y abundancia pasmosa enmascarados por el velo de la libertad de expresión.
No todo es opinable, mucho menos si con esa “opinión” revivimos una y otra vez el tormento y las pesadillas de una joven casi niña brutalmente violada. Y en este punto vuelven las “opiniones”. Opiniones del tipo que “ella fue con ellos al portal” ¿y que si fuera cierto?, luego no quiso tener relaciones sexuales y no la dejaron irse, eso es violación, una mujer pude decir no en cualquier momento y tú no la tienen que obligar; opiniones que siguen aludiendo a si sus gritos no eran de dolor. El problema principal de estos comentarios es la reproducción de dogmas aprendidos de la pornografía, y digo problema cuando es una lacra social que los hombres jóvenes se crean que una mujer disfruta siendo atada, amordazada, rodeada entre hombres mucho mas fuertes y grandes que ella, para ser penetrada simultáneamente anal, bucal y vaginalmente hasta en 11 ocasiones. La pornografía es un grave problema, tan grave que no ven que detrás de la cámara no hay una mujer libre, que hay una joven, normalmente drogada, prostituida y violada a la que cuando le parten la cara y sangra lo hace de verdad y que cuando grita al verse asfixiada, grita, pero de dolor.

 

Y ahora después de desahogar mi alma cansada de la podredumbre moral que tiene la desgracia que ver continuo desgranando los acontecimientos de la última semana que constituyen un grave atentado contra nuestra libertad sexual e intimidad.

Dónde queda la protección que el Estado de Derecho nos debería brindar

He despertado con la noticia de que los datos personales de la joven violada (su nombre y apellidos, fotografías y perfiles en redes sociales) han sido publicadas y difundidas en foros muy conocidos (Forocoches y Burbuja.info) en un entorno de mofa y humillación sobre la agresión y aspecto físico de la joven. Estos foros son conocidos por sus comentarios misóginos y juicios paralelos contra las víctimas de violencia de género y por como aúpan a los machistas que a diario nos matan. Son aquellos que justifican los feminicidios en base a supuestos e inexistentes maltratos que sufren los asesinos y maltratadores. Sería un buen momento para vigilar y condenar los delitos telemáticos que amplifican la humillación de las víctimas de delitos sexuales. Es más, por qué no se cierran dichos foros. Podríamos hacerlo pues son contrarios a la CE, incitan al odio hacia la mujer y a cometer delitos sobre ella, además de calumniar o revelar secretos que también está penado.

La ONU en este caso analiza a la perfección la sentencia contra La Manada y condena a los tribunales españoles por “subestimar la gravedad de la violación y socavar la obligación de defender los derechos de las mujeres” . Es inaceptable que el sistema judicial siga señalando, poniendo en duda, el comportamiento de la víctima, no del violador, es decir, es el sistema judicial y la Ley de Enjuiciamiento Criminal los que sostienen la cultura de la violación al dejar a la interpretación del juez la intimidación o la violencia ejercidas, interpretación profundamente subjetiva. “La impunidad por las vulneraciones de los derechos humanos impregnan la cultura de la violación, culpa y juzga a las víctimas por los daños que les han causado a ellas, y no se puede permitir que siga ocurriendo, incluso en los sistemas judiciales” añade Purna Sen, coordinadora ejecutiva y portavoz de Naciones Unidas. ¿Cómo puedo decir a una joven violada que denuncie si el juicio va a durar años y durante todas sus fases se la va a poner en duda por los mismos que juraron protegerla? ¿Cómo? Cuando desde el primer momento va a tener que aguantar preguntas de defensa y magistrados sobre si cerró bien las piernas, si ella piensa que el violador entendió que no quería tener relaciones sexuales o si le dolió mucho. ¿Hace falta preguntar a la victima a la cual sujetan de los brazos, bloquean las salidas, cierran en circulo y cogen del cuello si intentó zafarse o hacerles saber que le hacían daño? Los que tenemos sentido común pensamos que no.
El jueves y el viernes las mujeres salimos a rechazar una sentencia, que consideramos injusta, cuyo fallo no atiende al relato de los hechos, no cumple el Convenio de Estambul ratificado por España ni tampoco tiene en cuanta una visión feminista para juzgar un crimen machista contra nuestra intimidad y libertad sexuales. Además, conocimos que uno de los tres magistrados encargados de juzgar a La Manada, emitió un voto particular degradante e inquisidor, en el que en más de 200 páginas humilla a la víctima con comentarios que ponen en duda la agresión en base a su propia concepción subjetiva sobre el vídeo que los condenados graban jactándose de su crimen y valorando la vida anterior y posterior de la víctima. Es decir, no juzga los hechos constitutivos de delito en el portal donde se viola brutalmente a una joven de 18 años por cinco hombres adultos que la doblan en tamaño y edad, el magistrado valora que una joven salga de fiesta, que viaje sola, que vaya a la playa o que incluso meses después de la violación vaya a la universidad. Juicio de valor inaceptable y que extralimita sus funciones.
No comprendo el apoyo público al juez Ricardo Javier González González, ponente del voto particular, que pide la libre absolución de los miembros de La Manada ante la visualización del vídeo, en el cual la joven rodeada, sujetada y arrodillada es salvajemente violada. El CGPJ al defender la libertad de este juez para valorar la violación como una relación sexual consentida en un “ ambiente de jolgorio y regocijo”, en el que una joven casi adolescente es tratada como un objeto, para después de penetrarla 11 veces ser abandonada sin su teléfono móvil, avala la impunidad con la que se mueven nuestros agresores, cada vez más seguros de que sus crímenes quedan impunes ya que sabedores de como los magistrados pondrán el foco en las jóvenes denunciantes, muchas de ellas para no verse despreciadas, humilladas y revictimizadas no denunciarán una agresión sexual.

Tampoco que se exija a una joven una resistencia heroica ante sus violadores, resistencia que no contempla el Código Penal ni exige la jurisprudencia y que en muchas ocasiones las lleva a la tumba. Solo debemos recordar como Nagore Laffage en 2008 fue asesinada por resistirse a su violador que acabó por violarla, matarla y mutilarla durante los San Fermines. Tampoco nos olvidamos de Diana Quer asesinadas por resistirse a su agresor. ¿Debemos luchar para defender nuestra “virtud” hasta la muerte para que nos crean?

Ayer daba una entrevista uno de los médicos que atendieron a la joven después de ser violada, crítica que durante el juicio no se tuviera en cuenta la valoración de los especialistas que la atendieron. Él asegura que llegó en un estado de shock con lesiones propias de haber sido brutalmente agredida en grupo. Lesiones que para el presidente del Tribunal no eran muy graves. ¿Si no te destrozan el útero no te violan? En el CP no especifica si el acceso carnal debe ser profundo o no, simplemente existir, aunque no exceda de los labios interiores.

Casi 2000 psicológicos y psiquiatras han firmado una carta enviada al Ministerio de Justicia, en ella rechazan el fallo que absuelve a La Manada de violación y tan solo los condena por abuso, afirman que “la paralización y el bloqueo son reacciones automáticas y normales ante el pánico ” y por ello no tiene sentido cuestionar el consentimiento.

Fueron necesarios unos magistrados con conocimiento específico en materia de género o empatía que no hubo por mucho que el CGPJ diga lo contrario y defienda a sus miembros.

No entendemos el corporativismo del Poder Judicial a la luz de nuestra denuncia de las irregularidades de la sentencia, que es contraria a la jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo, contraria en sí con sus propios hechos probados, contraria a la valoración admitida doctrinalmente por violencia, intimidación o prevalimiento y contraria al Convenio de Estambul ratificado por España. La importancia de este convenio radica en que concibe la violación como sexo sin consentimiento. Este convenio ratificado y no incorporado a la legislación interna es perfectamente exigible en el territorio español en base al art.10.2 CE.
Sin embargo, el Poder Judicial ante las criticas de profesionales, médicos y asociaciones feministas han optado por repudiar las criticas, no aceptarlas y proteger a unos magistrados que cuanto menos no han obrado de acuerdo a la legalidad vigente, mientras nos tachan de “turba violenta” como si fuéramos terroristas.
No solamente han sido criticados la sentencia y sus defensores en España sino también en otros países europeos como Alemania. La sentencia precluye que el testimonio de los acusados tiene más peso en el juicio que el de la propia víctima y del testimonio de los profesionales sanitarios, en un país en el que solo se denuncian el 30% de los delitos sexuales.

El debate transfronterizo sobre el fallo no solo se ha quedado en la calle, sino que ha llegado al Parlamento Europeo. Como se dijo ayer en la Eurocámara la ley es arcaica y estereotipada, y fomenta el absurdo de que la mujer tiene que protegerse de la violación. Espero la pronta condena de los reos por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, -para que la joven pueda cuanto antes y en la medida de lo posible rehacer los escombros en los que unos desarmados han convertido su vida-  y que el Legislador afronte las reformas necesarias para aumentar la protección de todas nosotras en el futuro de acuerdo con el Convenio de Estambul, así como precisar la definición de violación, reformar el articulado de todos los delitos sexuales, de manera que no quede al arbitrio de los conocimientos de género y empatía que tenga el juez con la víctima.

Si no dice SÍ, es un rotundo NO. Sin consentimiento expreso es violación.

3 Comentarios

  1. Aprovecho que el foro está en el punto de mira de las huestes twiteras, para decir que el feminismo es una ideología para enfermos mentales que se odian a sí mismos, una ideología que tras la fachada del supuesto igualitarismo, lo que persigue es la esterilidad, la guerra de sexos, el miedo y desconfianza entre hombres y mujeres, la doctrina del shock, la extinción de la familia y el aislamiento del individuuo, una ideología que cuenta con basura de la peor calaña en sus filas, infelices y taradas hijas de la gran puta.

    Cada vez menos gente traga con vuestra basura

    A chuparla

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