Por la violación de una menor de tan solo 14 años, cinco de los seis acusados a penas de entre 10 y 12 años han sido condenados por abuso sexual y abuso sexual continuado. Abuso, no agresión.

Colectivos feministas, activistas, juristas y expertas respondieron con incredulidad, indignación y sorpresa a esta sentencia, que no es firme, de la sección 22 de la Audiencia de Barcelona. Y muchas recordaron que la reforma del Código Penal que se anunció tras la polémica sentencia de La Manada que condenaba por abuso y no por violación a los cinco sevillanos sigue pendiente.

Lo cierto es que los hechos probados constataran que los miembros de la llamada La Manada de Manresa violaron por turnos a la víctima, que estaba inconsciente, que no pasó desapercibido para ninguno de ellos que era menor de 16 años y que el crimen fue “extremadamente intenso y especialmente denigrante”

Una reforma urgente y necesaria

Ana Rebollar, directora adjunta de Amnistía Internacional España, señala sobre la sentencia que «la sociedad está demandando un tipo de regulación que acabe con la distinción que existe entre abuso y agresión sexual en el Código Penal. Con esta sentencia una vez más, se demuestra lo necesaria y urgente que es esta reforma, garantizando una perspectiva de género».

Rebollar indica que «el elemento central de esta reforma, tanto en el supuesto de violación como en el resto de delitos de violencia sexual, debe ser el consentimiento libre y expreso dado por la mujer, tal y como establece el Convenio de Estambul. Solo el sí es sí, lo demás es violencia».

«Amnistía Internacional recuerda que demás de la reforma del Código Penal, el Estado debe proteger los derechos de las mujeres y niñas frente a la violencia sexual, previniendo este tipo de agresiones, y poniendo todas las medidas necesarias para protegerlas y acompañarlas, sin prejuicios y sin culpabilizarlas», subraya la directora adjunta.

«En noviembre de 2018, Amnistía Internacional presentaba el informe, Ya es hora de que me creas. Desde entonces apenas se ha hecho nada para la protección a las mujeres y las niñas de la violencia sexual: siguen sin existir datos que dimensionen realmente este problema, la atención sigue siendo desigual según la comunidad autónoma en la que sean atendidas, y ésta depende de la sensibilidad o los prejuicios de los y las profesionales
que las atienden. Las víctimas de violencia sexual no pueden seguir esperando», sentencia Rebollar

Según datos de la Macroencuesta sobre Violencia contra las Mujeres de 2015, el 13,7% de las mujeres de más de 16 años en España (unos 3 millones) habría sufrido algún tipo de violencia sexual a lo largo de su vida. Una cifra muy lejana al número de denuncias que se interponen, según el Ministerio del Interior, entre enero y junio de 2019 se presentaron 7.258 denuncias por agresiones y otros tipos de delitos sexuales, 40 denuncias al día.

¿Qué cambios se están pidiendo?

  • La modificación urgente del Código Penal.
  • La aplicación del artículo 35 del Convenio de Estambul, “porque sin consentimiento explícito lo demás es violación”.
  • Que las mujeres que logran acceder con pruebas a un juzgado no queden expuestas a interpretaciones anti-igualitarias del derecho a la libertad sexual, que no sufran una re-victimización o violencia institucional.
  • El cumplimiento de los compromisos internacionales suscritos por España como el Convenio de Estambul o las resoluciones del Comité CEDAW de Naciones Unidas.
  • Educación afectivo sexual con valores de igualdad y de placer mutuo, “que contrarreste una industria de la pornografía que trivializa la violencia hacia las mujeres”.
  • Una justicia con perspectiva de género, que emane del pueblo, de una sociedad compuesta a partes iguales por hombres y mujeres iguales en derechos y expectativas vitales.

 

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