Artículo original de Eulixe
Los europeos somos muy de echarnos las manos a la cabeza y poner el grito en el cielo cuando vemos una tragedia, para inmediatamente darnos la vuelta y seguir provocando esa tragedia que nos angustia durante un par de larguísimos segundos. Es lo que sucede por ejemplo con la deforestación y los incendios del Amazonas brasileño. Caso práctico: un barco que contiene más de 100,000 toneladas de soja, el mayor envío de soja que jamás haya llegado a la UE, acaba de atracar en Amsterdam. El ‘Pacífico Sur’, que zarpó de Paraná, Brasil, contiene soja cultivada en aproximadamente 40,000 hectáreas , equivalente a más de 80,000 campos de fútbol, ​​de tierras que alguna vez fueron bosques o pastizales. Desde entonces, esta tierra ha sido limpiada para cultivos que producen productos destinados a menudo al mercado de la UE, donde se usa mucho como alimento para animales.

Cuando llegan noticias sobre la alarmante oleada de incendios que está quemando el pulmón del planeta, nos lanzamos en masa a criticar al Bolsonaro de turno y preguntarnos cómo puede suceder algo así, para inmediatamente seguir con nuestros hábitos, que en el fondo son culpables de esa deforestación. Es lo que sucede por ejemplo con la soja que consumimos. 

Si bien es posible que gran parte de la soja provenga de tierras que se limpiaron hace mucho tiempo, los europeos no pueden estar seguros de que los envíos de soja a la UE no estén vinculados a la reciente deforestación o conversión de ecosistemas. Actualmente no existe una ley de la UE que garantice que la importación de soja y otros productos básicos esté libre de deforestación, lo que significa que los consumidores europeos, sin saberlo, corren el riesgo de consumir productos que contribuyen a la destrucción de la selva tropical, la sabana y los pastizales.

Los europeos están consumiendo involuntariamente carne y productos lácteos de animales alimentados con soja cultivada en tierras deforestadas en Brasil. La UE no restringe la entrada de soja vinculada a la deforestación y la destrucción de los pastizales en el mercado de la UE. La destrucción de estos ecosistemas naturales emite cantidades masivas de CO2 y tiene un enorme impacto en la biodiversidad y la capacidad de nuestro planeta para combatir el cambio climático. Necesitamos una ley de la UE fuerte para cerrar el mercado de la UE para la soja que destruye la naturaleza – Anke Schulmeister-Oldenhove, Oficial Superior de Política Forestal en WWF


La UE es el segundo mercado más grande del mundo para productos de riesgo forestal después de China. Si bien la UE importa menos soja que China, los estudios muestran que sus importaciones de soja conllevan un mayor riesgo de estar vinculadas a la deforestación. Este verano, la Comisión Europea abrirá una consulta pública  sobre una nueva ley para evitar que los productos relacionados con la deforestación ingresen al mercado de la UE.

Eulixe