La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y de Seguridad, Federica Mogherini, acusó este martes a Rusia de aumentar las tensiones internacionales, sobre todo, en relación a su papel en Crimea, el caso Skripal en Reino Unido y los tratados nucleares.

Mogherini subrayó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que la anexión del territorio ucranio de Crimea es una «clara violación de los principios fundamentales de nuestro sistema internacional» y expresó su preocupación sobre la militarización del Mar de Azov, una zona fronteriza entre Rusa y Ucrania.

«Esto es lo que pasa cuando se violan las leyes internacionales: aumentan las tensiones y proliferan los conflictos», argumentó ante los representantes del Consejo de Seguridad.

Si bien reconoció a Rusia como un interlocutor importante, mostró su «profunda» preocupación sobre algunos de sus comportamientos, citando en concreto el supuesto envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Julia en Salisbury (al sur de Inglaterra), así como el posterior espionaje contra la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAC).

En este sentido, la diplomática también señaló las dudas sobre la relación de Rusia con el tratado INF de no proliferación de armas nucleares de rango medio, y enfatizó la necesidad de preservar el tratado y que Moscú vuelva a cumplir por completo.

«Este es un momento de la historia de la humanidad en que la cooperación entre naciones y el respeto a las reglas que gobiernan nuestros sistemas internacionales son más necesarios que nunca», insistió Mogherini en Naciones Unidas.

La máxima responsable de la diplomacia europea mencionó además a Irán y Corea del Norte como asuntos destacados de su alocución, entre los que también destacó el desarme nuclear y algunos conflictos regionales como el de Venezuela.

En cuanto a Irán, Mogherini se comprometió a que la UE seguirá trabajando para preservar el acuerdo nuclear con Irán, para lo cual destacó la importancia de «retirar las sanciones relacionadas con el acuerdo nuclear» como parte esencial del acuerdo.

Por otro lado, la diplomática insistió en que la UE tiene «problemas serios con el comportamiento de Irán en otros asuntos, empezando con los misiles balísticos, los derechos humanos y las dinámicas regionales».

La desnuclearización, en este caso en Corea del Norte, ocupó también parte de la intervención de Mogherini, que reiteró el compromiso europeo «hacia una completa, verificable e irreversible desnuclearización de la Península coreana».

Sobre Siria, la responsable de la diplomacia europea pidió una «transición política negociada hacia una Siria unida, democrática, inclusiva y reconciliada», algo que definió como «la única vía realista para salir del conflicto».

En términos similares se expresó sobre Yemen y Libia, países en los que «la posibilidad de paz no se convertirá en paz si no invertimos toda nuestra energía en ello».

Además, Mogherini apuntó a la necesidad de apoyar las tareas de mantenimiento de la paz en África, en tanto que las «nuevas amenazas a la paz y la seguridad en África tienen un impacto en la estabilidad de ambos continentes, particularmente la creciente amenaza terrorista y actividades criminales transfronterizas».