La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha ingresado irregularmente donativos procedentes de Suiza a través de «hombres de paja» en el extranjero, informan la televisión pública ARD y el semanario «Der Spiegel».

De acuerdo con ambos medios, la formación ha financiado campañas electorales de algunos candidatos con fondos dudosos, registrados en su contabilidad como donativos de ciudadanos que percibieron a cambio de ese «servicio» unos 1.000 euros en efectivo.

«Spiegel» cita concretamente el caso de un alemán afincado en la Costa Brava española, cuya identidad no se revela, y que ha admitido haber recibido ese dinero.

El programa «Report» de la ARD suma otros dos alemanes, un matrimonio asimismo residente en la Costa Brava, que también habrían actuado de falsos donantes para las campañas de la AfD a cambio de dinero en metálico.

Estas revelaciones comprometen al líder de la AfD, Jörg Meuthen, y se suman a sucesivas informaciones de las últimas semanas que apuntan al ingreso irregular de donativos por el partido procedentes de Suiza.

Desde la dirección de AfD, la tercera fuerza en el Parlamento federal (Bundestag) y con escaños en las cámaras regionales de los 16 «Länder» del país, se ha admitido que tales ingresos no fueron registrados correctamente en su contabilidad, lo que se ha atribuido a «errores» por inexperiencia.

Meuthen ejerce la presidencia colegiada del partido con Alexander Gauland, quien además es líder del grupo parlamentario en el Bundestag y a quien la Fiscalía de Fráncfort investiga por presunto delito fiscal, según se informó hace unos días.

Las sospechas de financiación irregular surgieron a finales de 2018, tras revelarse un ingreso de 130.000 euros repartido entre varios pagos de 9.000 euros, aparentemente para evitar tener que declarar quién es el donante.

A ese caso se unió hace unas semanas el de otro donativo también ingresado irregularmente, por 89.000 euros, lo que podría acarrear al partido una multa de hasta 400.000 euros.

En ambos casos se trataba de donativos procedentes de Suiza, con los que supuestamente se financiaron campañas electorales de candidatos de la formación.

La irregularidad fue detectada por la administración del Bundestag, encargada de computar, revisar y publicar las fuentes de financiación públicas o privadas de los partidos.

El Bundestag aprobó en 2002 una reforma de la financiación de los partidos -tras revelarse repetidos escándalos en las grandes formaciones-, de forma que a partir de los 10.000 euros debe declararse la identidad del donante.

Quedó explícitamente prohibido fraccionar esos ingresos y se establecía la obligación de comunicar de inmediato a la administración parlamentaria todo donativo superior a los 50.000 euros.

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