La vacuna experimental rusa Sputnik V contra la covid-19 que desarrollan científicos rusos no ha provocado incidentes adversos y genern anticuerpos, según los resultados preliminares de los ensayos clínicos incluidos en un estudio difundido este viernes por la revista médica británica The Lancet.

La vacuna consiste en adenovirus del resfriado humano, modificados genéticamente para incluir las instrucciones para que las células de la persona vacunada fabriquen solo una parte del coronavirus.

Los ensayos, realizados con 76 adultos menores de 60 años y en su mayoría hombres jóvenes, se han basado en inocular un tipo de adenovirus y 21 días después inyectar una dosis de refuerzo basada en otro adenovirus diferente, para estimular más la respuesta inmune evitando que las defensas reconozcan al invasor la segunda vez e impidan la acción de la vacuna. 

El grupo de expertos encontró que dos formulaciones -una congelada y otra liofilizada- de una vacuna que consta de dos partes son «seguras», pues no identificaron reacciones adversas de gravedad en más de 42 días e indujeron respuestas de anticuerpos en todos los participantes en un plazo de 21 días.

Los resultados preliminares, publicados en la revista The Lancet, muestran que las dos inyecciones generan una respuesta inmune similar a la observada en las personas que han superado la covid, sin generar efectos adversos graves, más allá de fiebre y dolor de cabeza.

“Los ensayos son alentadores, pero pequeños. La respuesta inmune inducida es un buen augurio, pero no se puede inferir nada sobre la respuesta inmune que inducirá en las personas mayores. Todavía no se ha demostrado la eficacia clínica de ninguna vacuna contra la covid-19”, señalaron los investigadores Naor Bar-Zeev y Tom Inglesby, de la Universidad Johns Hopkins (EE UU)

Los ensayos rusos han tenido lugar en el hospital militar de Burdenko y en un centro de la Universidad Sechenov, ambos en Moscú.