Por Xan Pereira Castro con ilustración de Javier F. Ferrero

La falta de empoderamiento de las mujeres constituye una forma de desigualdad crítica y la violencia contra mujeres y niñas es tanto una causa como una consecuencia de la desigualdad de género.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente una de cada tres mujeres y niñas en el mundo han experimentado violencia física o sexual a manos de su pareja o de terceros.

Ilustración de Javier F. Ferrero

Pero lo cierto es que todavía queda mucho por saber sobre el verdadero alcance de la violencia machista. Actualmente solo 107 de 195 países disponen de datos sobre la violencia doméstica, un número que desciende a 56 cuando hablamos de cifras sobre violencia a mujeres a manos de terceros. Pero incluso cuando existen datos, es probable que las cifras estén subestimadas, ya que es muy difícil recopilar información sobre la violencia de género, debido a que victimas sienten miedo al denunciar o se sienten avergonzadas.

La violencia de género también tiene un impacto en la vida de muchas otras mujeres. Una reciente encuesta de Gallup muestra que, de manera consistente, en todas las regiones del mundo, las mujeres se sienten menos seguras que los hombres, aunque los niveles de inseguridad varían significativamente según la zona geográfica.

Pero la violencia de género no es solo una causa de desigualdad, sino que también es consecuencia de ella. En muchos lugares, se ve reforzada por leyes discriminatorias y normas sociales excluyentes que socavan la independencia y las oportunidades en el ámbito de la educación y los ingresos de mujeres y niñas.

Actualmente, en 49 países aún no tienen leyes que protejan a las mujeres de la violencia doméstica. En 32 países, los procedimientos a los que se éstas enfrentan para obtener un pasaporte difieren de los de los hombres. Y en 18 países, las mujeres necesitan la aprobación de su marido para aceptar un trabajo. Prácticas como el matrimonio infantil también están generalizadas en muchos lugares, especialmente en los países con bajo nivel de desarrollo humano, donde el 39 por ciento de las mujeres de 20 a 24 años se casaron antes de cumplir 18 años.

Las estimaciones del Informe sobre Desarrollo Humano 2015 muestran que a pesar de que ellas realizan la mayor parte del trabajo global (un 52 por ciento), las mujeres afrontan desventajas tanto en el trabajo remunerado como en el no remunerado. Realizan tres veces más trabajo no remunerado que los hombres (un 31 por ciento versus un 10 por ciento) y, cuando su trabajo es remunerado, ganan un 24 por ciento menos que sus homólogos masculinos. El denominado «techo de cristal» profesional, se traduce en que las mujeres aún ocupan solo el 22 por ciento de los puestos de liderazgo en empresas y menos del 25 por ciento de los cargos políticos y judiciales de alto nivel.

¿Qué podemos hacer?

A nivel individual, y aunque sé que suena a repetido y a escuchado mil veces, resulta fundamental apoyar a las mujeres y niñas víctimas de la violencia, ya se trate de violencia doméstica o en el lugar de trabajo.

A nivel político las intervenciones deberían centrarse en el largo plazo, cambiando aquellas normas sociales que son discriminatorias; cerrando las brechas de género existentes en el nivel educativo, económico o social; y creando una mayor concienciación social acerca de la violencia de género.

Son necesarias políticas innovadoras y ambiciosas que apuntan a resultados transformadores para poder llegar a cambiar las normas. Se han logrado avances en muchos frentes importantes, como el cierre de las brechas entre hombres y mujeres en la educación primaria; pero han pasado años de ese logro y ha habido inercia y estancamiento en otros ámbitos, como el empleo.

Se necesita un esfuerzo mucho mayor para abordar los patrones de violencia que afectan a muchas sociedades y para que éstos no se perpetúen a través de las generaciones. Recopilar más datos para tener claro dónde hay que priorizar es un primer paso importante.

Vídeo Recomendado:

1 Comentario

  1. La desigualdad es el germen de la violencia.Pero España ya era un país democrático igualitario y de derecho.La gravísima desigualdad que no queréis ver la habéis construido vosotros los políticos,atentando contra todo el sexo masculino, vendiendo los derechos humanos fundamentales de la mitad de la población,de todos los hombres a la ideología de género y al lucro de género,violando por ley la presunción de inocencia y los derechos humanos fundamentales y ejerciendo odio y psicosis institucional todos los días a todas horas con todos los poderes del Estado contra todos los varones heterosexuales, desigualdad recogida en las más de doscientas medidas del Pacto de Estado contra el hombre de 2017, y los cientos de ataques discriminatorios, cada día uno nuevo en forma de leyes nacionales, autonómicas jurisprudencias, tribunales de excepción contra todos los hombres, perspectiva de género obligatoria para los jueces contra los hombres etcétera etcétera etcétera
    Efectivamente la desigualdad ante la ley, y la violación de derechos humanos fundamentales a millones de inocentes es el germen de la violencia perversamente llamada de género. Ni la violencia ni la maldad humana tiene género raza,sexo ni color de piel.Perseguir,discriminar y violar derechos humanos fundamentales a personas por su sexo,raza,»género»o por su orientación sexual, es generar un ataque de odio y psicosis histeria colectiva contra millones de personas inocentes.Esto es lo que estaís haciendo con las leyes y el negocio de género contra los derechos humanos fundamentales de todos los varones heterosexuales en España.
    Prescindiendo,criminalizando,violando los derechos humanos y la presunción de inocencia de la mitad de la población solo por el sexo con el que nacieron
    La violencia jamás,jamás se puede justificar pero cuando se persigue a una raza a un sexo a un género o a un colectivo se producirán reacciones a la desesperada de aquellas personas que son perseguidas simplemente por el sexo con el que nacieron y al no poder demostrar su inocencia ya que han sido condenados simplemente por su pertenencia a una raza o sexo o a un colectivo, acabarán cometiendo terribles injustificables barbaridades contra los demás o contra sí mismos.
    La conciliación familiar y laboral de hombres y mujeres se consigue con la custodia compartida, compartiendo tareas cuidados y responsabilidades sobre los hijos en igualdad y no generando odio psicosis y discriminación contra todos los hombres con leyes sexistas,para después echar en cara algo que estáis impidiendo con vuestras leyes y es que hombres y mujeres dispongan de su tiempo para el desarrollo personal y laboral al compartir en igualdad las obligaciones familiares.
    Las leyes y la ideología de género están causando un mal terrible, infinito sobre el mundo la sociedad y sobre España en concreto.Aquí en 2004 con Zapatero se pusieron en marcha las leyes más terribles y discriminatorias contra personas absolutamente inocentes.Se recuperó el terrible derecho penal de autor que hace culpables a todos los hombres de los delitos de algunos ocultando idéntica violencia psicológica y también física sufrida por los hombres por sus parejas femeninas, disfrazando este ataque terrible en leyes de la igualdad.
    Solo es culpable de un delito aquel que lo comete.Hacer culpables y responsables por ley a todos los hombres es un crimen atroz y repugnante contra inocentes que nada tiene que ver con ningún tipo de igualdad.Este tipo de leyes evitan la única vía posible de acabar con todo tipo de violencia, y qué es la conciliación en igualdad y derechos pero jamás se podrá concienciar en igualdad con leyes que violan, masacran los derechos humanos fundamentales de personas simplemente por su sexo por su raza o por el color de la piel con que nacieron,sino constituirse como el verdadero germen de la violencia.

    http://merecessaberlo.es/?p=292
    Estas personas representan sólo las víctimas del año 2018 de hombres asesinados por mujeres, que por ser de sexo varón el estado de género ni tan siquiera las contabiliza, sino que las oculta para no poner en riesgo el más perverso negocio de género contra la humanidad.No hay tanta diferencia numérica a pesar de que esta recopilación se ha de obtener por algunos medios que dan tímidamente la noticia y solo es posible saberla cuando la dan, pues para el hombre no existe cómputo oficial, ni condena,ni minutos de silencio…solo odio ataque y discriminacion institucional desde todos los poderes del Estado.
    Personas que son tratadas con absoluto desprecio y ocultación solo porque son de sexo varón

    https://confilegal.com/20180430-sobre-los-102-ninos-asesinados-en-espana-en-los-ultimos-cinco-anos/
    Otro dato terrible y perverso que oculta el estado de género es que se producen más asesinatos de niños por mujeres que por hombres.Para todos aquellos que intentan justificar las terribles leyes de género contra los hombres en que se producen más casos de asesinatos de hombres sobre mujeres,decirles que a pesar de la inmensa gravedad de que haya más mujeres que atentan contra criaturas absolutamente inocentes, a nadie en su sano juicio se les ocurriría violarles a todas las mujeres sus derechos humanos fundamentales y crear tribunales de excepción solo para mujeres, generando a la vez odio y psicosis con todos los poderes del Estado contra todas las mujeres por mucho dinero que sustentase este crimen.No,jamás. Porque todas las mujeres, todos los hombres todos, los blancos, o todos los negros, no son culpables de los delitos cometidos por algunos de su mismo sexo o su mismo color de piel, y sufren idéntica e igualmente por tan repugnantes y abominables crímenes.
    El precio de las personas el «valor» de sus vidas depende de su raza, de su género, de su sexo o del color de su piel así quedó establecido en las perversas leyes de género de 2004 donde no vale lo mismo la vida de un hombre que la vida de una mujer. Leyes que en su absoluta y tremenda discriminación incluso discriminan a los absolutamente inocentes de toda esta sinrazón, los niños, que tendrán derecho o no a la consideración de género» dependiendo si quién maltrata es un hombre o es una mujer. Así pues cuando la maltratadora o asesina es una mujer estos niños no tendrán los mismos derechos a ser protegidos y derecho a las mismas ayudas.

Deja un comentario