Joan Jordi Abentín

“Y ahora les fastidia que vengamos aquí las gentes que hemos estado torturados por la dictadura a poder hablar. ¡Eso es lo que les jode a ustedes! ¡Coño! Y es verdad, ¡joder!”.

Labordeta dijo esto hace ya unos años en el Congreso de los Diputados. Se lo dijo a la derecha, al Partido Popular. ¿Sabéis por qué he pensado justamente en esto ahora?

Elecciones en Suecia: Subida del partido homófobo y de extrema derecha SD.

Sondeos en Italia: Gana la Lega con casi más de 30% del voto.

Sondeos Europeas: En un par de meses puede que ALDE (Neoliberal) se ponga por delante de S&D y el dueto más votado podría ser de Conservadores y Liberales, sin ninguna voz de la izquierda ni de la Centro Izquierda.

Sondeos en EE.UU.: Trump sigue ganando confianza con su populismo.

Sondeos Barcelona: Colau pierde apoyo y podría hasta perder la alcaldía.

Y ahora vamos a ver: ¿Cómo puede ser que en un mundo dónde la educación esta devaluada, dónde la sanidad está hecha para los ricos, dónde la libertad es nula, dónde no hay pensiones dignas, dónde todo está diseñado para las grandes riquezas… ¿Cómo puede ser que en este mundo tan y tan injusto siempre al final acaban ganando los mismos? ¿Cómo puede pasar? Creo que estamos en un momento donde esta tiene que ser la preocupación principal, porque tengo la sensación que cuando vienen elecciones no nos preocupamos por lo que de verdad hemos llegado a hacer aquí, sino que lo hacemos para lo que en principio hemos venido, para competir. Me da la sensación de que nos estamos agarrando demasiado a la política. El problema es que va todo ligado. Estoy seguro que si nos dedicáramos a hacer las cosas bien, y nos preocupáramos para arreglarlas, todo iría rodado. !Mirad las pensiones! Salimos a la calle. También los jóvenes, y al final conseguimos un montón de medidas.

O mirad la huelga de Ryanair. Estoy en Inglaterra y se habla, vuelvo a España y se habla, voy a Escocia y sale en los periódicos. Cuando el pueblo se rebela desaparece la derecha carca que solo habla de Venezuela y aparece la gente humilde, la gente trabajadora… ¡Aparecemos nosotros y creo que nos tenemos que mover, pero ya!

No podemos esperar a que nos den un titular, tenemos que construirlo nosotros mismos. No podemos quedarnos hablando todo el día, hemos de salir a la calle y darles una bofetada a todos esos anuncios capitalistas hablando con todos y cada uno de los vecinos y vecinas de cada lugar, diciéndoles que una bandera no es la solución. Tenemos que dejar claro de una vez que somos nosotros, los ciudadanos, los que construimos la política y no la política que construye los ciudadanos. (Por eso hay partidos que para aparentar se hacen llamar así). Tenemos que hacer que todos formemos parte de una lucha, que forma parte de una Revolución. Una Revolución de pensamientos dónde tenemos que aceptar a todos. Porqué cuando decimos que el pueblo Unido Jamás será vencido, no lo hacemos mirando el partido que vota cada persona, lo hacemos mirando su nevera, sus hijos, su familia, su salud y su ilusión de cambio.

Solo pararemos estas subidas de la derecha y de los neofacismos cuando luchemos bien, demostrando en lo que creemos. Y cuando consigamos hacer esa revolución de todos, ese cambio fabricado por todas, el día que hagamos eso y luchemos desde el corazón y no desde los sondeos, les ganaremos. Porqué al final, lo único que queremos es un mundo justo. Nadie te dirá que no si organizas una lucha colectiva. Seamos Labordetas y hablemos como personas que somos explotadas. Vayamos ahí y digamos bien alto: ¡A LA MIERDA, JODER!

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