Estados Unidos se ha convertido en el actual epicentro de la pandemia de covid-19 sumando más de un millón de contagios confirmados y más de 60.000 muertes.

Desde el inicio de la crisis del coronavirus más de 30 millones de personas han perdido sus empleos y la demanda de ayuda alimentaria ha crecido exponencialmente.

Antes de la pandemia, cerca de 37 millones de personas en EE.UU. se enfrentaban a una situación de inseguridad alimentaria, cifra que aumentará en un 46% en los próximos meses viendo el panorama poco alentador que se presenta.

Mucha gente vive al día, sin suficientes ahorros y debe hacer frente a deudas de tarjetas de crédito, hipotecas, préstamos de autos o créditos estudiantiles.

Según el índice de seguridad financiera de Bankrate 2019, ya antes de la actual crisis la mitad de los adultos no tenía los suficientes ahorros para cubrir tres meses de gastos y un estudio divulgado el año pasado por la Reserva Federal, el banco central estadounidense, indicó que en caso de que tuvieran que enfrentar un gasto inesperado de US$400, el 27% de los adultos en EE.UU. tendrían que pedir dinero prestado o vender algo y un 12% no tendrían manera de desembolsar ese dinero.

Aunque EE.UU. presume de ser el país más rico del planeta millones de habitantes pasan hambre tal y como se refleja estos días en las interminables filas de automóviles que se forman en ciudades como Chicago, Pittsburgh, San Antonio o Miami en puntos de entrega de comida donde conductores esperan su turno para recibir cajas de productos básicos que dependen de la disponibilidad de cada día.

Los voluntarios se colocan en puntos estratégicos para hacer que la entrega sea lo más rápida y fluida posible. Los conductores deben mantener las ventanillas subidas para evitar todo contacto y se les pide que no se detengan.

Antes de la pandemia, 1 de cada 7 personas en EE.UU. buscaba asistencia en los bancos de alimentos y ahora en algunos lugares la demanda se ha duplicado e incluso triplicado.

Por ejemplo, Feeding South Florida ha distribuido cerca de 10 millones de kilos de comida en comparación con los 3 millones que repartió durante el mismo período en 2019.

Según organizaciones de los diferentes estados no es una sorpresa que la demanda de ayuda alimentaria haya subido de forma exponencial con la crisis del coronavirus y que la mayoría de los beneficiarios sean primerizos.

Además de comida, los voluntarios ofrecen formularios para solicitar el subsidio de desempleo ya que muchas de las personas que por primera vez necesitan donaciones de comida perdieron su trabajo recientemente.