Tal y como se expone en la ampliación de la denuncia a la que ha tenido acceso este medio, Unidas Podemos, a través de sus diputados Enrique Santiago y Juantxo López de Uralde, y a partir de una iniciativa de los parlamentarios de Izquierda Unida, ha registrado en la Fiscalía General del Estado una ampliación de la denuncia ya presentada por la elaboración y difusión de bulos.

La denuncia presentada a la Fiscalía por el grupo confederal es, según se detalla en el documento, contra «la presunta comisión de delitos contra el mercado y los consumidores; calumnias e injurias a altas instituciones del estado» por la supuesta comisión de delitos como el de “desorden público por falsedad manifiesta en una situación de estado de alarma”, entre otros, y advierten de que existe una “estructura criminal” organizada para crearlos y expandirlos.

Aquí pueden consultarse los puntos más importantes de la denuncia original:

Roberto Moreno Ballesteros, coordinador local de Vox en Torrent

Unidas Podemos pone en conocimiento de la Fiscalía general que «Roberto Romero Ballesteros», llamado en twitter «con el nombre de usuario «@Romer-Torrent (…) persigue generar un estado colectivo de ansiedad, alarma y malestar social, afirmando falsamente o simulando una situación de peligro para la comunidad que haría necesario prestar un auxilio o realizar una intervención».

Para ello, el grupo parlamentario adjunta una captura «de su cuenta de Facebook en la que aparece la difusión del vídeo objeto de la denuncia, así como una fotografía de Roberto Romero Ballesteros, junto al líder de Vox, para su posible identificación». Adjuntan, además, una «captura de pantalla, que acredita que el denunciado está vinculado al municipio de Torrent (Valencia), siendo identificado» como «coordinador local de Vox» en el municipio.

Asimismo, añaden también un «captura de pantalla de su cuenta de Twitter». Romero Ballesteros ha eliminado ya las cuentas, tanto Facebook como Twitter.

Alfredo Perdiguero, el subinspector de policía

El grupo confederal también incluye en la denuncia a Alfredo Perdiguero, Subinspector de Policía Nacional, por haber “difundido profusamente por (…) la red social Twitter (…) comentarios atribuibles a su persona con clara intencionalidad de extender esta mentira, aumentar la alarma social generada e injuriar y calumniar al Gobierno”.

Unidas Podemos adjunta, tanto en la denuncia original como en la ampliación de la misma, datos que demuestran la «contumaz conducta» de Perdiguero.

Al ser funcionario del Cuerpo Nacional de Policía, Unidas Podemos considera que “su actitud en más grave aún y claramente dolosa, dado que es obvio que tenía medios para verificar -quizás a simple vista si fuera un profesional mínimamente cualificado- si dicha noticia era falsa o auténtica, siendo de máxima irresponsabilidad que un funcionario del Cuerpo Nacional de Policía se dedique a generar y difundir injustificadamente alarma social durante un estado de Alarma, además de difundir materiales que claramente injurian y calumnian gravemente a las instituciones del Estado, como es el caso del Gobierno nacional”.

“Por ello, a la vista de tamaña temeridad, se solicita expresamente que de forma cautelar y mientras dure la presente investigación penal, este sujeto sea apartado de cualquier servicio oficial y suspendido de sus funciones en el Cuerpo Nacional de Policía”, se añade.

Una denuncia para proteger a la sociedad

Santiago y López de Uralde alegan que “la institucionalidad del Estado debe proteger a la sociedad contra cualquier actuación que haga que los esfuerzos colectivos se aparten de la atención sanitaria y social a la población. Se ha generado una situación de simulación de peligro que puede tener incalculables efectos negativos, pudiendo llegar a la provocación de desórdenes públicos si se entendiera que la inmensa mentira que se recoge en el video es cierta”.

Para los diputados de Unidas Podemos los hechos denunciados “son propios de una organización criminal, siendo poco creíble que hayan sido realizados únicamente por una o dos personas que actuaron de forma individual guiados únicamente por la temeridad, el afán de notoriedad o la voluntad de causar daño a sus compatriotas”.