Save the Children alerta de que hay 730 respiradores y 950 camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) disponibles para más de 15 millones de niños y niñas y sus familias en áreas de difícil acceso para las organizaciones humanitarias en Yemen, el norte de Siria y Gaza. Esto significa que ninguna está equipada para responder a un brote de coronavirus.

Tras 13 años de bloqueo en la franja de Gaza, nueve de conflicto en Siria y cinco en Yemen, los sistemas de salud de estas tres regiones se han visto diezmados. Los recursos de que disponen no son suficientes para responder a las necesidades actuales, y mucho menos a una pandemia global. 

“En estos lugares, donde la atención médica es escasa, la prevención es crítica. Sin embargo, las medidas de prevención, como el distanciamiento social, son imposibles de cumplir”, expresa Jeremy Stoner, director regional de Save the Children. Así lo explica: “Para que la población palestina de Gaza mantuviese dos metros de distancia entre sí, el territorio tendría que ser diez veces más grande. En Siria, las personas desplazadas necesitarían abandonar sus campamentos e instalarse en otros nuevos, que no existen. Y en el caso de Yemen, donde aproximadamente dos millones de niños y niñas sufren desnutrición aguda, la prioridad es obtener alimentos”.

Otra medida, el lavado de manos, es inviable en áreas superpobladas como Gaza y campamentos de personas desplazadas en el norte de Siria. Las fuentes de agua no son fiables y hay cortes del suministro casi a diario. Sirva un ejemplo: en Gaza, el 96% del agua no es apta para el consumo humano.

A todo esto se añade que los niños y niñas en Gaza, Siria y Yemen sufren problemas de salud preexistentes causados por los conflictos armados. “El coronavirus les llegará estando desnutridos, sin la vacunación para otras enfermedades o después de haber sufrido lesiones o amputaciones por el impacto de bombas y otro tipo de ataques. Lo mismo sucederá con sus padres y madres, que además se verán con poco o nulo apoyo familiar. No pueden permitirse el lujo de enfermar. Literalmente es una cuestión de vida o muerte apoyar estas áreas en sus esfuerzos por contener un brote”, añade Stoner.

Save the Children recuerda que el apoyo continuado de las organizaciones humanitarias es vital para frenar la propagación del coronavirus en esta fase crítica, pero que el acceso a los niños, las niñas y sus familias a menudo se ve obstaculizado por los enfrentamientos y las restricciones de movimiento, entre otras cuestiones.

En ese sentido, la organización reclama al Gobierno de Israel, a la Autoridad Palestina y a las autoridades de facto en Gaza que garanticen el derecho a la salud a los niños y niñas en Cisjordania, incluidos Jerusalén y Gaza, para lo que es necesario levantar las restricciones a los artículos de ayuda humanitaria y médica que ingresan a Gaza.

En Siria, Save the Children solicita a las partes en conflicto que decreten un alto el fuego completo en el noroeste para permitir el acceso completo y sin obstáculos a la población más necesitada.  Y en Yemen, la organización reclama que el alto el fuego anunciado se implemente plenamente y se permita al personal humanitario distribuir, entre otros, productos de higiene y dinero en efectivo sin ningún impedimento.

El miedo de los niños y niñas al coronavirus

Save the Children empieza a tener constancia del miedo de la población infantil de estas regiones a una posible pandemia. En Gaza, Jood, de 11 años, expresa: «Esta pandemia nos afecta, porque si tenemos que quedarnos en casa, mi familia dejará de tener ingresos».

En Yemen, Moneer, de 17 años, cuenta: “He oído hablar del coronavirus. La gente de mi familia dice que es muy peligroso y que, si lo que está sucediendo en otros países pasa en Yemen, no sobreviviremos. Todos los días, mi madre camina 15 minutos hasta un pozo para coger agua. De vuelta tiene otros 15 minutos. El agua no se ve limpia, pero es la fuente que tenemos más cerca. La usamos para cocinar, beber y lavar. Intentamos usar la menor cantidad posible para no tener que ir a buscar nuevamente».

Recursos frente al coronavirus por países

Hasta el pasado día 29, Siria había confirmado nueve contagios de Covid-19 y una muerte. En el noroeste del país hay un total de 153 respiradores y 148 camas de UCI, mientras casi un millón de personas han abandonado sus hogares y se hacinan en asentamientos superpoblados. En el noreste de Siria, suman menos de 30 las camas de cuidados intensivos y 10 los respiradores para adultos. Hay un único respirador pediátrico.

En Gaza, donde se han registrado hasta ahora nueve casos de coronavirus, hay 70 camas de UCI y 62 respiradores para dos millones de personas. También es una de las áreas más densamente pobladas del mundo, con una alta proporción de la población en campamentos de refugiados, donde es muy limitado el acceso al agua y otros servicios básicos.

En el caso de Yemen, que de momento no cuenta con ningún contagiado confirmado, únicamente la mitad de los hospitales siguen funcionando y cuentan con 700 camas de urgencias (60 de ellas para niños y niñas) y 500 respiradores.