El mal estado del inmueble llevó recientemente al Gobierno gallego a tomar la decisión de apuntalar el edificio y proponer a continuación el uso de la antigua escuela hogar como alternativa mientras no se solventen los problemas estructurales de la construcción.

Puntales de obra en el CEIP Frei Luís de Granada, en Sarria / Cedida

Son las familias afectadas, sin embargo, las que han puesto el grito en el cielo estas últimas semanas, llegando a manifestarse el pasado 24 de enero en un recorrido por las calles de Sarria tras la visita de la conselleira de Educación en protesta por la situación que atraviesa el centro escolar.

Protesta por las calles de Sarria el pasado 24 de enero reclamando unas condiciones dignas para el centro / Cedida

A través del AMPA del colegio, han justificado la decisión de la mayoría de madres y padres de no enviar a sus hijos a las aulas, exigiendo a la Xunta de Galicia «que haga las obras precisas» para que el CEIP Frei Luís de Granada sea un lugar «digno y seguro» en el que se pueda asistir a las aulas con normalidad.

Así, las madres y padres del AMPA han denunciado el estado de abandono en el que se encuentran las instalaciones del centro «con problemas en los baños, cristales rotos y madera podrida en las ventanas». Por este motivo han demandado al Gobierno de Alberto Núñez Feijóo «un estudio integral y completo de los problemas que presenta el edificio», y han rechazado cualquier tipo de actuación «parcial y por fases», como ya sucedió en el año 2011.

Reclaman igualmente que «el proceso debe de ser totalmente transparente, garantizando la publicidad y la participación de la comunidad educativa, para que cualquier persona pueda supervisar y hacer propuestas alternativas con medios técnicos ajenos a los contratados por la Xunta».

Por otra parte, han agradecido la labor desarrollada por el profesorado al sufrir igualmente las afectaciones del centro, y reclamado la implicación del Ayuntamiento para que haga una supervisión efectiva de las obras y exija a la Consellería de Educación las garantías pertinentes para que la actividad lectiva pueda volver de manera normal al centro.