Miles de personas salieron este sábado a las calles en varias ciudades europeas para denunciar la “brutalidad policial” y el “racismo” tras la muerte de George Floyd. Sin embargo, en lo que debería ser una celebración por la paz y el entendimiento, grupos de extrema derecha les enfrentaron, lo que provocó altercados violentos.

La situación se volvió especialmente tensa en Londres, en Reino Unido, donde multitudes de ultras de extrema derecha se enfrentaron repetidamente con las fuerzas de seguridad. El primer ministro Boris Johnson, exhortó a los británicos a manifestarse contra el racismo y calificó de «matones» a los que realizaron los ataques a la policía.

Al menos quince personas han resultado heridas, según el Servicio de ambulancias de la capital británica, que ha indicado que seis de ellas fueron hospitalizadas y dos agentes fueron atendidos en la calle en los forcejeos entre los manifestantes y los policías que trataban de evitar incidentes violentos.

Scotland Yard ha informado de que un centenar de personas fueron arrestadas por violencia, agresión a los agentes, posesión de estupefacciones y embriaguez.

En Trafalgar Square y calles circundantes también se han producido enfrentamientos, cuando grupos de extrema derecha han proferido insultos racistas contra los manifestantes. Algunos de ellos han tratado de usar barreras metálicas para atravesar las líneas policiales.

Réplicas en Francia

También en París, varios miles de personas se manifestaron para condenar la arraigada discriminación y la brutalidad policial contra las minorías de Francia, en una continuación de las marchas a nivel mundial desatadas por la muerte del afroamericano George Floyd en Estados Unidos.

Las manifestaciones por la muerte de Floyd en París también recordaron una situación similar: el caso de Adama Traoré, un joven de 24 años que murió en 2016 tras un arresto policial.

Gritos indignados surgieron desde la pacífica y diversa multitud cuando aparecieron activistas de extrema derecha, quienes desplegaron una gran pancarta roja que decía «White Lives Matter» en el techo de un edificio.

La policía no detuvo a los contramanifestantes, pero residentes del edificio rasgaron parte de la pancarta, y uno de ellos levantó su puño en señal de victoria, reportó el diario local Le Parisien.

Protestas similares en Lyon terminaron en enfrentamientos con la policía, que disparó gases lacrimógenos en respuesta a los contramanifestantes que les arrojaron botellas y piedras, según informes de los medios locales.

Alemania, sin incidentes

Bajo el lema «So geht solidarisch” («así es la solidaridad”), miles de personas se congregaron también en distintas ciudades de Alemania. Solo en Berlín el movimiento «Unteilbar” («Inseparable”) congregó a unas 8.000 personas, aunque los organizadores hablaron de 20.000 asistentes, según datos policiales.

Los manifestantes formaron una cadena humana de nueve kilómetros que comenzaba en la Puerta de Brandeburgo y se extendía hasta el barrio de Neukölln. Manifestaciones similares tuvieron lugar en Freiburg, Chemnitz, Detmold, Plauen, Münster, Leipzig, Hamburgo y Passau, aunque con convocatorias más modestas.