En Líbano, a las personas LGBTI se les sigue negando la libertad de ejercer sus derechos. El Código Penal libanés, que criminaliza las “relaciones sexuales que contradigan las leyes de la naturaleza”, se ha utilizado para perseguir a la comunidad LGBTI.

En respuesta a una decisión del Ministerio de Telecomunicaciones libanés de bloquear el acceso a la aplicación Grindr, utilizada principalmente por hombres gays y transexuales, Lynn Maalouf, investigadora de Amnistía Internacional para Oriente Medio, ha declarado:

“La decisión de prohibir Grindr en Líbano constituye un paso profundamente retrógrado y un golpe para los derechos humanos de la comunidad LGBTI local. Además de ser una agresión flagrante al derecho a la libertad de expresión, esta decisión servirá para afianzar y legitimar las opiniones homófobas en el país”.

“Nadie debería sufrir discriminación o castigo por su orientación sexual. En lugar de bloquear las aplicaciones utilizadas por la comunidad gay, las autoridades libanesas deberían revocar de inmediato esta prohibición y centrar sus esfuerzos en poner fin a su represión contra las personas LGBTI.”

Hace poco más de un año, alegando motivos de seguridad, las fuerzas de Seguridad Interna también prohibieron una serie de eventos organizados por activistas LGBTI para celebrar el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia.