Mkhaïtir fue excarcelado el 29 de julio, poco después de que le exigieran expresar su arrepentimiento por la televisión nacional el 12 de julio y en presencia de ulemas el 27 de julio. Fue inmediatamente trasladado a Senegal por razones de seguridad. Llegó a Europa durante el fin de semana. Fue detenido inicialmente el 5 de enero de 2014 en Mauritania tras publicar un blog en el que hablaba de la esclavitud y la discriminación, entre ellas las que afectaban a la casta de los herreros, a la que pertenece.

A pesar de que el tribunal de apelación resolvió el 9 de noviembre de 2017 que debía ser liberado, las autoridades lo mantuvieron bajo custodia en un lugar no revelado, con acceso limitado a familiares y sin acceso a sus abogados.

El nuevo presidente de Mauritania, Mohamed Ould Ghazouani, quien tomó posesión del cargo tres días después de la liberación del bloguero, debe garantizar que lo que le pasó a Mkhaïtir no volverá a pasarle a nadie más en el país.

Su gobierno debe iniciar de inmediato un proceso para que se deroguen las leyes que penalizan la apostasía. Ninguna persona debería ser arbitrariamente detenida y acusada, y menos condenada a muerte, simplemente por ejercer de manera pacífica su derecho a la libertad de expresión.

«Han cambiado tantas cosas en estos cinco años que todavía estoy adaptándome a la vida fuera de la cárcel. Ahora soy libre, y espero poder volver a la escuela y reanudar mis estudios”, indicó Mkhaïtir tras su liberación.

Mkhaïtir nunca debió haber sido detenido. Ahora podrá reanudar sus estudios y disfrutar de sus derechos humano

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