En medio del omnipresente gris que envuelve Lima en su húmedo invierno, una explosión de alegres colores se extiende hoy por el místico cerro San Cristóbal, cuya barriada es ahora un descomunal y gigantesco lienzo de 320.000 metros cuadrados para el mural urbano más grande de Latinoamérica.

Los tonos rosados, amarillos, naranjas, azules y verdes se van esparciendo en líneas que pasan de una fachada a otra entre las miles de casas apiñadas sobre la ladera del cerro que domina el centro histórico de Lima, y así van tejiendo un gigantesco y colorido telar andino, que solo es visible en toda su magnitud desde lejos.

EFE

DEJA UNA RESPUESTA