Más de 1000 organizaciones y colectivos se adhirieron a la campaña ‘#RegularizacionYa’ y que exige la regularización de las personas que se encuentran en situación administrativa irregular en España durante la pandemia del COVID-19 y han quedado abandonados a su suerte.

Estos colectivos reclaman que la regularización de migrantes sea «urgente, permanente, sin condiciones y extensible a todos los sectores» y denuncian que personas en situación irregular se han quedado fuera de los paquetes de medidas aprobadas para mitigar el impacto económico y social de la pandemia del coronavirus, lo que, a su juicio, «agudiza, aún más, sus precarias condiciones de vida».

Estos colectivos solo encuentran a un aliado en el Congreso: Unidas Podemos. Este martes, diputados del Partido Popular, Ciudadanos y PSOE han rechazado un proceso de regularización, aunque sí se han mostrado favorables a apoyar una reforma de la Ley de Extranjería para flexibilizar algunos puntos, como se plantea desde el Ministerio de Inclusión.

Una petición inesperada

El último en sumarse a la petición ha sido un actor inesperado. El Vaticano, a través del subsecretario de Migrantes y Refugiados de la Santa Sede, el italiano Fabio Baggio, ha pedido la regularización masiva de inmigrantes tras el coronavirus «puede ser una solución que beneficie a todos». Durante un encuentro virtual con responsables de migraciones de las diócesis españolas celebrado esta semana, el máximo responsable del trabajo con refugiados del Vaticano abogó por «favorecer los canales regulares de inmigración» para «no dejar a nadie atrás».

«Al terminar la crisis, que esperamos sea muy pronto, vamos a tener flujos migratorios masivos derivados del deseo de la gente de buscar una solución a los problemas económicos. (…) Pensamos que muchos países van a tener restringidas las entradas, como han hecho en este tiempo, sin favorecer los canales regulares de inmigración (…), para favorecer a sus nacionales. Este «proteccionismo nuevo» que se puede incrementar podría causar un incremento de los canales irregulares de inmigración», advirtió Baggio, quien puso como ejemplo los corredores humanitarios que la Comunidad de San’t Egidio ha vuelto a abrir, tras la pandemia, para traer refugiados desde los campos de Grecia a Italia o Malta.

Oxfam, que lo esencial no sea invisible

Oxfam Intermón ha pedido una regularización extraordinaria y cambios legales para que las personas migrantes no queden excluidas de la recuperación ya que, según estima, por efecto de la crisis, una de cada tres personas en situación de pobreza será migrante.

Según ha advertido la ONG en el informe ‘Que lo esencial no sea invisible’, los inmigrantes, con fuerte representación en los sectores precarizados más afectados por la pandemia, parten de una situación de vulnerabilidad extra, con un 149% más de posibilidades de perder su empleo que los ciudadanos españoles.