El alcalde de Londres, Sadiq Khan, tiene intención de modificar la legislación en materia de drogas en la capital del Reino Unido con un programa piloto que evitará arrestar a los jóvenes de entre 18 y 24 años sorprendidos con pequeñas cantidades de cannabis.

En lugar de ello, las autoridades impartirán un curso de concienciación acerca de las drogas para mejorar la educación y el conocimiento sobre las drogas de Clase B, entre las que se incluyen las anfetaminas, los barbitúricos, el cannabis y la dihidrocodeína.

Un nuevo enfoque

El programa supone un nuevo enfoque para Khan, que ya ha aplicado medidas innovadoras en el pasado para atajar adicciones y hábitos destructivos. De hecho, el pasado mes de abril, prometió prohibir la publicidad de las casas de apuestas en el metro de Londres tras el auge de la ludopatía durante la pandemia, con un manifiesto que pretende combatir una adicción que «destruye vidas y familias».

Sobre las drogas de Clase B, Khan considera que tomar acciones estrictas es contraproducente. La medida llega después de que la policía de Londres fuera duramente criticada por realizar controles de drogas un día festivo por la noche. Los agentes tomaron muestras y realizaron cacheos aleatorios. Aunque los tests eran voluntarios, muchas personas cuestionaron su legalidad en las redes sociales, afirmando que infringen las libertades civiles y que son otro ejemplo más de las políticas de mano dura del gobierno.

Un portavoz municipal subrayó que el consumo de drogas no se soluciona arrestando a todo el mundo. Y las estadísticas le dan la razón: un reciente estudio del Ministerio de Justicia del Reino Unido arrojó que el 25 % de las personas arrestadas por consumir drogas reincidían en menos de un año. Pasar por el sistema judicial desmoraliza a muchos jóvenes y a menudo les empuja a cometer nuevos delitos.

Según el alcalde, el nuevo programa pretende ofrecer a los jóvenes el apoyo y la educación que necesitan para «desviarlos del consumo de drogas y del crimen para siempre».

El programa piloto se centrará en los barrios con un mayor índice de arrestos en este aspecto, como Lewisham, Bexley y Greenwich, antes de ampliarlo al resto de la ciudad.

Críticas

Cuando surgió la noticia de la aplicación de esta nueva política, los medios no tardaron en reaccionar. El Daily Telegraph dijo que el alcalde quería ampliar el plan a todas las drogas de Clase B, incluido el speed y la ketamina, mientras que otro diario afirmó que Londres quería despenalizar todas las drogas en la ciudad.

Miembros del partido conservador se mostraron contrarios a la propuesta, ya que temen que la permisividad de Khan provoque la relajación de la legislación antidroga. Sin embargo, el portavoz municipal negó tales acusaciones y dijo que la política solo se aplicaría a pequeñas cantidades de cannabis.

Por otro lado, también hubo quien acusó al alcalde de no ir suficientemente lejos, ya que ya existen políticas que animan a la policía a no detener a los consumidores de cannabis.

Alex Stevens, profesor de justicia criminal de la Universidad de Kent, animó al alcalde a ir más allá, puesto que hay estudios que afirman que la descriminalización no conlleva un aumento de los delitos. Stevens abogó por una «despenalización de facto» en Londres que exigiría la colaboración del alcalde y la policía local.

En cualquier caso, el alcalde se encuentra en medio de dos posturas opuestas y corre el riesgo de enfurecer a mucha gente con sus nuevas propuestas.

Despenalización de las drogas en otros lugares

Puede que la nueva política de Sadiq Khan haya levantado mucho polvo, pero sus medidas no tienen nada que ver con las que ya se aplican en otros países. Dejando de lado a Ámsterdam y Colorado, consideradas las mecas de la marihuana, varios estados de Estados Unidos, como Dakota del Sur y Nueva Jersey, empezaron a trabajar en la legalización del cannabis el año pasado. Las medidas han tenido una gran acogida entre los estadounidenses, ya que la mayoría opina que el uso recreativo de la marihuana debería estar legalizado.

Oregón ha ido algún paso más allá y, recientemente, ha despenalizado todas las drogas, un hito que justifica la imagen que tiene Portland, la capital del estado, de ser una ciudad progresiva en materia de consumo recreativo de drogas. Ahora bien, los adultos, incluidos los turistas, solo pueden llevar consigo unos 30 gramos de cannabis.

Varias ciudades de todo el mundo, como Montevideo o Vancouver, también aplican medidas permisivas con el cannabis que hacen que la nueva política de Sadiq Khan parezca poco ambiciosa.

El objetivo de todas estas medidas es educar y concienciar mejor sobre las drogas, y que estos problemas sean tratados más por terapeutas que por agentes de policía. Londres parece atrapada en mitad de dos corrientes ideológicas, una más tradicional y otra más progresiva, y el reto del alcalde es establecer puentes entre ambas.

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