Cecilia Carballo de la Riva
Directora de programas de Greenpeace

Han pasado 100 días ya desde que Pedro Sánchez y el nuevo Gobierno asumiera este trabajo. Sánchez arrancó como presidente prometiendo cambios de calado que deberían trasladarse en medidas determinantes para el futuro de este país.

Como organización celebramos la creación del Ministerio de Transición Ecológica y el nombramiento de la actual Ministra. También celebramos la contundencia en la que algunas responsables en este Ejecutivo hablaban de la necesidad de construir un país desde otro modelo productivo, sostenible, inclusivo y anclado en sectores económicos no contaminantes.

Hace 100 días, también nos congratularon los anuncios relativos a un país valiente en la lucha contra la violencia machista, inflexible con quienes defraudan a Hacienda, cercano al diálogo y no a la confrontación y garante de los derechos humanos en España y fuera de nuestras fronteras.

También recibimos con orgullo, el cambio en la posición española en las negociaciones europeas del Paquete de Invierno -sobre la Directiva de renovables, el compromiso político con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el replanteamiento de algunas de las operaciones de exportación de armamento o la aprobación como Área Marina Protegida del corredor de cetáceos del Mediterráneo.

Pese a todo lo anterior, en este tiempo hemos visto poca concreción real y algunos pasos contradictorios. La voluntad política debe ir acompañada de gestos y acciones concretas.

Este Gobierno tiene poco tiempo y mucho por hacer, por eso, no podemos esperar otros 100 días. Solicitamos acciones concretas y gestos contundentes que reflejen el cambio de rumbo.

Queremos resaltar cinco cuestiones que el Ejecutivo no puede postergar otros 100 días.

Ley de Cambio Climático y Transición Energética

Es urgente el desarrollo de la  Ley de cambio climático y transición energética con unos objetivos de reducción de emisiones que permitan a España cumplir con el Acuerdo de París.

Esta ley debe estar acompañada del Plan Integrado de Energía y Clima, un plan que contemple fechas de cierre para el carbón y la nuclear antes de 2025 y objetivos de renovables acordes para conseguir un sistema energético 100% renovable en 2050 y para todo ello tenemos que tener cerrada la Estrategia de Transición Justa.

La ley también debe establecer un marco que desarrolle estrategias para reducir la producción y consumo de carne y prohibir los nuevos proyectos de ganadería industrial y la ampliación de los existentes.

Es necesaria una Ley que tenga en cuenta la variable del cambio climático en las políticas de prevención y extinción de grandes incendios  y las viviendas insertadas en un paisaje inflamable.

La ley debe servir para avanzar en materia de fiscalidad verde, gravando a los sectores más contaminantes e incentivando la inversión que posibilite el tránsito hacia una economía descarbonizada y sostenible. Una economía que aborde la gestión integral de zonas costeras priorizando la custodia del territorio o la restauración ambiental y que se base en un modelo productivo que incluya medidas de creación de empleo incentivando la economía circular, con especial atención a las políticas de “residuos cero”.

 

Transparencia y el control de comercio de armas

Son necesarias fechas y medidas concretas que lleven al cese absoluto de las exportaciones de aquellos productos que puedan ser utilizados para cometer o facilitar crímenes de derecho internacional contra la población civil en Yemen y Territorios Palestinos. Así como la necesidad de mejorar en la transparencia de las decisiones que toma la Junta Interministerial de Material de Defensa y Doble Uso, órgano que mensualmente aprueba las operaciones de venta de armas.

Se trata de habilitar los mecanismos que pongan fin a las exportaciones de armas a países como Arabia Saudí e Israel, donde hay riesgo de que puedan ser usadas para cometer graves violaciones o abusos hacia los derechos humanos o crímenes de derecho internacional.

 

Demolición del hotel del Algarrobico

El Gobierno tiene que exigir el cumplimiento de las sentencias de los tribunales y el cumplimiento de las leyes de manera que se desmantelen las construcciones ilegales o en completo desuso para restaurar el espacio que fue destruído. Por ello tras las sentencias de la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo es urgente la demolición de El Algarrobico. Desde el año 2008, por sentencia de la Audiencia Nacional el hotel  invade la servidumbre pública de la playa, de la que el Estado es garante y a pesar de las declaraciones de buenas intenciones del gobierno de Sánchez, y tras la sentencia del Supremo en 2016, aún no se ha desmantelado.

 

Abolición del impuesto al sol

Para situarnos en el camino correcto de la transición energética hay que abolir el impuesto al sol y poner a la ciudadanía en el centro de la política energética. Esperamos que las medidas concretas recién anunciadas por la Ministra desbloqueen antes de final de año el autoconsumo en España y pongan fin al impuesto al sol.

 

Derogación Ley Mordaza

La derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana —o Ley Mordaza es una oportunidad para avanzar en democracia y garantía de derechos. Es necesaria una Ley de seguridad ciudadana, que garantice el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas.

No podemos olvidar que estamos hablando de una ley con tres años de vida con la que se han impuesto cerca de 48.000 sanciones por “faltas de respeto y/o consideración” a los agentes de Policía, y que lleva recaudados más de tres millones de euros (hoy disfrazarse de policía cuesta más que llevar armas).

Estas sanciones criminalizan la protesta pacífica, e imponen un precio elevado a quienes se movilizan frente a las injusticias y reclaman derechos. Vale la pena recordar que gran parte de los derechos de los que disfrutamos a día de hoy fueron conquistados precisamente gracias a esas personas, que en muchas ocasiones pagaron con su vida y su libertad su compromiso por hacer de éste un mundo que merezca la pena ser vivido, más justo para todos los seres que lo habitan.

Como decía al principio, estas cinco cuestiones no pueden esperar otros 100 días y deben ser abordadas y concretadas cuanto antes.

El cambio necesario en España no es sólo necesario para garantizar el futuro del país. Es necesario para contribuir al sostenimiento de la vida de un planeta que agoniza por las actuaciones del ser humano.

Detener el calentamiento global, la devastación de los bosques, la extinción de especies, y el crecimiento indecente de las desigualdades, es incompatible con el modelo neoliberal y consumista basado en el crecimiento material infinito, por eso, el Ejecutivo debe sentar cuanto antes las bases de un nuevo modelo.

De eso se trata, comparto con Cyril Dion su tribuna en el Le Monde del 30 de agosto, “dejemos de proclamar que, al mismo tiempo, reduciremos nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y seguiremos vendiendo Airbus en condiciones de plena competencia” por que NO ES VERDAD.

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