Cerca de 300 personas de distintas organizaciones ecologistas y apicultores se han manifestado este viernes en Madrid. A su llegada al Congreso de los Diputados han leído cuatro manifiestos en los que pedían la prohibición del uso de los pesticidas tóxicos que acaban con las abejas y denunciaban la presencia de plagas que ponen en riesgo la vida de los polinizadores, lo que genera un problema medioambiental.

Al grito «Congreso, escucha, la abeja está en lucha» y «la miel del súper no es española», los manifestantes portaban pancartas en las que se podían leer mensajes como «no se van a extinguir, no lo vamos a permitir» o «las abejas y su miel dan vida al cien por cien».

Este sector se enfrenta a diferentes problemas y retos: enfermedades como la varroa; los ataques de la avispa asiática; y la competencia desleal con «falsas» mieles chinas y exige medidas de protección para la miel artesana.

Los participantes también han reclamado un etiquetado más claro de la miel, porque las indicaciones de cada producto no especifican de qué región del mundo proviene ni qué tratamientos ha recibido, por lo que no hay ni trazabilidad ni seguridad alimentaria.

Los apicultores han mostrado su satisfacción por este primer paso y confían que el Ministerio empiece a hacer los deberes, pues, según añaden, se han comprometido a una nueva reunión dentro de tres semanas, con técnicos del departamento que dirige Luis Planas, con el fin de estudiar la situación del sector y atajar los principales problemas.

En el encuentro se analizaron cuestiones como la posibilidad de declarar plaga a la vespa velutina, de modo que los apicultores puedan obtener más ayudas para luchar contra esta avispa de origen asiático que se come, literalmente, a las abejas y además se estudiarán cambios para que explotaciones menores a 100.000 colmenas puedan acceder a la investigación en el marco del Plan apícola.