Los votantes en Inglaterra y la provincia británica de Irlanda del Norte acuden este jueves a las urnas para votar en unos comicios locales que servirán para conocer el impacto que tiene en el apoyo a los partidos la incertidumbre del «brexit».

Londres no celebrará elecciones ni tampoco se votará en Escocia y Gales, pero esta cita tiene lugar en medio de la incógnita sobre si el Reino Unido finalmente participará en los comicios europeos a finales de este mes de mayo, dado que el «brexit» ha sido retrasado hasta el próximo 31 de octubre.

En Inglaterra, al igual que en Irlanda del Norte, los colegios electorales estarán abiertos desde las 06.00 horas hasta las 21.00 GMT.

Un total de 8.425 escaños están en juego en 248 ayuntamientos y se elegirán los alcaldes de las ciudades de Bedford, Copeland, Leicester, Mansfield, Middlesborough y North of Tyre.

En Irlanda del Norte, los votantes están llamados a las urnas para elegir a los 462 miembros que componen los once consejos regionales, tras una campaña marcada, además de por el «brexit», por el reciente asesinato de la periodista Lyra McKee, de 29 años, a manos de la banda terrorista disidente Nuevo IRA.

Los conservadores de la primera ministra británica, Theresa May, defenderán mañana en Inglaterra la mayor parte de los escaños actualmente en su poder -4.906-, frente a los 2.113 de la oposición laborista, mientras que los proeuropeos del Partido Liberal Demócrata confían en aumentar y conservar sus 647 concejales.

El Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), que tiene 176 escaños, aspira a sumar más ediles con su campaña de críticas contra el Gobierno por no haber materializado la salida del país de la UE el pasado 29 de marzo, la fecha inicialmente fijada.

Los electores suelen elegir a los partidos que mejor respondan a los asuntos que preocupan en sus barrios, como la recogida de la basura o la vivienda, pero en esta oportunidad los expertos resaltan que el «brexit» estará presente a la hora de ir a votar.

Los analistas estiman que los «tories» serán castigados mañana en las urnas, pero también están pendientes de los laboristas de Jeremy Corbyn para saber si ha sido capaz de atraer tanto a los votantes que apoyaron el divorcio con Bruselas como a los que optaron por la permanencia en el bloque comunitario.

El experto político Matt Goodwin, de la Universidad inglesa de Kent, dijo a Efe que las elecciones locales «serán muy difíciles para Theresa May y el Partido Conservador».

«En muchas áreas conservadoras favorables al ‘brexit’, esperamos ver pérdidas significativas para los ‘tories’, particularmente por la desilusión entre los votantes por la ausencia de ‘brexit’ y la decisión de May de trabajar con el líder de la oposición, Jeremy Corbyn,» sobre un acuerdo de retirada, pormenorizó.

«Estos resultados -añadió- presionarán aún más al Partido Conservador, que también está experimentando importantes pérdidas en las encuestas de opinión».

En Irlanda del Norte, el Partido Democrático Unionista (DUP), mayoritario entre la comunidad protestante, desea aumentar los 130 asientos que logró en 2014, 25 más que el nacionalista Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA) y principal fuerza entre los católicos.

Los unionistas, socios del Gobierno británico, han pedido el respaldo de la ciudadanía para cerrar de una vez por todas la ruptura con la UE, si bien la mayoría del electorado norirlandés votó en contra del «brexit» en el referéndum de 2016.

Asimismo, el pro-británico DUP quiere frenar el avance del Sinn Féin, que ve en este proceso de divorcio una oportunidad para celebrar a corto plazo un plebiscito sobre la reunificación de Irlanda, uno de sus objetivos históricos.

El resto de formaciones de la provincia han tratado de aprovechar el descontento de la sociedad con los dos grandes partidos, cuyas diferencias mantiene suspendido desde enero de 2017 el Ejecutivo de poder compartido entre católicos y protestantes.

En este sentido, las tensiones creadas por el «brexit» y el vacío de poder en Belfast podrían acentuar la inestabilidad que buscan las escisiones disidentes del IRA para hacer descarrilar el proceso de paz, motivo por el que Londres y Dublín han convocado a los partidos para otra ronda de conversaciones tras estas elecciones locales.

El Reino Unido, que votó a favor del «brexit» en el referéndum de 2016, ha retrasado su retirada de la UE hasta el 31 de octubre, después de que el Parlamento rechazase varias veces el acuerdo de salida negociado entre Londres y Bruselas.

Pese a todo, May confía en alcanzar un consenso con el laborismo para poder salir pronto de la UE y evitar que el país tenga que ir a las urnas en las elecciones europeas.

Fuente