Los emperadores Akihito y Michiko de Japón celebraron este miércoles con una serie de actos en su honor su 60 aniversario de bodas, el último antes de la abdicación del emperador el 30 de abril en favor de su primogénito, Naruhito.

Akihito, de 85 años, y Michiko, de 84, participaron en un acto en el palacio imperial de Tokio en el que fueron congratulados por miembros de la familia imperial, entre ellos Naruhito y su esposa Masako, que se convertirán en emperadores el próximo 1 de mayo.

Los emperadores recibieron también a los representantes de los tres poderes del Estado: el primer ministro, Shinzo Abe; los presidentes de las dos cámaras parlamentarias y el jefe del poder judicial, recogió la agencia estatal de noticias NHK.

Está previsto que la pareja celebre con motivo de sus bodas de diamante una cena a la que asistirán Naruhito y Masako, su hijo el príncipe Fumihito y su esposa Kiko, y su hija menor, Sayako, que abandonó la familia imperial cuando se casó en 2005 con un plebeyo, como estipula la ley que rige actualmente sobre la casa imperial.

Akihito y Michiko contrajeron matrimonio el 10 de abril de 1959 en una ceremonia ampliamente seguida por el público y que supuso la primera boda imperial retransmitida en directo por televisión.

La figura de Michiko, de origen plebeyo, formada en instituciones mundialmente reconocidas como las universidades de Oxford (Reino Unido) y Harvard (EE.UU.), y educada en el catolicismo, se convirtió en emblema de la modernización del país y generó admiración y críticas entre las alas progresistas y más conservadoras de Japón.

Ambos se conocieron en agosto de 1957 en un torneo de tenis por parejas celebrado en la localidad montañosa de Karuizawa, en el que participaban y cuyo partido ganó el conjunto de la emperatriz, por la que el emperador sigue sintiendo fascinación y respeto.

«Siempre ha estado a mi lado, ha comprendido mis pensamientos y me ha apoyado en mi posición y deberes oficiales», dijo Akihito en una rueda de prensa celebrada con motivo de su 85 cumpleaños el pasado diciembre, en la que no escatimó en elogios hacia su esposa.

Akihito abandonará el trono el 30 de abril en la que marcará la primera abdicación en Japón en más de 200 años.

Al día siguiente Naruhito, de 59 años, lo sucederá en un ritual a puerta cerrada, mientras que la ceremonia oficial de entronización se celebrará el 22 de octubre en un acto en el palacio imperial con la presencia de miles de invitados y delegaciones mundiales.


Necesitamos tu ayuda para seguir adelante con el periodismo crítico, ayúdanos a no tener que depender de publicidad externa y que Contrainformación sea solo de sus lectores. Con 1, 2, o 3 euros al mes nos ayudarás a seguir mostrándote nuestros artículos críticos.

Ayúdanos a seguir ofreciendo Contrainformación.

Deja un comentario