Decenas de estudiantes argelinos salieron hoy a las calles del centro de Argel y de otras ciudades argelinas para exigir la renuncia inmediata del presidente, Abdelaziz Bouteflika, y del círculo de poder que le protege, y pedir a la población que no abandone las protestas.

«Nuestra exigencia es la aplicación de todas las leyes de la Constitución. La nación no está feliz», con el anunció emitido el lunes por la presidencia, en que se aseguraba que Bouteflika renunciará antes del 28 de abril, fecha en la que expira su mandato, explicaron.

«Somos estudiantes libres, pedimos la democracia y la estabilidad y rechazamos la explotación. Largaos todos», fueron los gritos más coreados por los estudiantes, que salen a la calle cada martes desde que el pasado 22 de febrero estallaran las protestas populares en Argelia.

Muy bien organizados, los estudiantes que marcharon por la Grand Post y la avenida de Pasteur repitieron, asimismo, el grito «Ejército y pueblo son iguales» aunque criticaron con dureza al jefe de esta Institución, verdadero poder en la sombra en Argelia, Ahmed Gaïd Salah.

En varias de las pancartas se podían leer lemas hostiles al controvertido general como «el Ejército está al servicio del pueblo, no de la mafia. Gaid vete» o «Gaid no vales, es el pueblo el que decide».

La crisis que atraviesa Argelia desde hace más de un mes comenzó a dar un giro la semana pasada después de que Gaïd Sala, también viceministro de Defensa, propusiera la aplicación del artículo 102 de la Constitución, que permite inhabilitar a Bouteflika, gravemente enfermo desde que en 2013 sufriera un derrame cerebral.

El jefe del Ejercito redobló su reto el sábado al denunciar una supuesta conspiración contra el Ejército de parte de «fuerzas extra-constitucionales» que no identificó.

Los estudiantes instaron a la población, además, a mantener las protestas el próximo viernes.