Centenares de incendios arden en esta última jornada del 2019 en Australia, en donde la atención se centra principalmente en la costa suroriental del país debido a las altas temperaturas, los fuertes vientos y el avance de las llamas hacia la costa.

Los incendios se han cobrado la vida de tres personas, lo que eleva a 17 la cifra total de fallecidos.

Nueva Gales del Sur es la zona más afectada por los devastadores incendios, en la que unas 50.000 viviendas se encuentran sin electricidad y 2.500 bomberos combaten más de un centenar de incendios.

Tal es el grado de destrucción en esta parte del país que se estima que algunas localidades han perdido hasta el 80% de sus casas y negocios. Rob Rogers confirmó la destrucción de 176 casas, 89 sólo en Conjola Park , 40 en Malua Bay y 15 en Rosedale, así como otros lugares, tal y como recoge el diario local Sunday Morning Herald.

4.000 personas que habían quedado atrapadas en la playa de la localidad turística de Mallacoota, en el Estado de Victoria, tras verse cercadas por los fuegos, han salido ilesas. Los esfuerzos de las autoridades se centran ahora en llevar suministros a la ciudad, que podría permanecer aislada durante semanas. Este miércoles ha comenzado el lanzamiento de víveres y ha llegado un barco con «comida, agua y 30.000 litros de combustible para unas dos semanas”, ha explicado el comisionado del Servicio de Emergencias de este estado, Andrew Crisp.

Las autoridades locales han instado a los turistas y todos los no residentes que abandonen las zonas de incendios en el sureste de Australia por lo que varias carreteras se encuentran colapsadas. Otros muchos se ven incapaces de marcharse ya que las gasolineras están sin combustible o las bombas no funcionan por los apagones.

Los incendios en Australia, considerados unos de los peores de las últimas décadas, han calcinado más de tres millones de hectáreas desde el pasado septiembre.