El Presidente de Ecuador Lenín Moreno derogó el domingo el decreto con reformas económicas que generó una importante alza a los precios de los combustibles, llevando al país a una situación de manifestación permanente. Anunció, junto con líderes indígenas, la suspensión de las protestas que virtualmente paralizaron a buena parte del país durante 10 días.

La decisión también dispone la instalación inmediata de una comisión de ambas partes y otros sectores sociales para elaborar un nuevo decreto que permita equilibrar la economía estatal.

“Hemos tenido un acuerdo, que como bien se ha manifestado de lado y lado ha significado sin duda alguna, sacrificio de cada una de las partes, porque eso es precisamente un acuerdo”, dijo Moreno. “No significa ganarlo todo”.

El decreto se mantuvo en vigencia desde el 1 de octubre, pero la presión y las insistentes manifestaciones callejeras diarias en todo el país por parte de distintos sectores, especialmente indígenas, lograron echar abajo la decisión.

“Creo que ha sido importante este acercamiento, hace tiempo queríamos conversar de estos procesos, quisiéramos también de corazón y decir que los pueblos y nacionales nos hemos levantado en busca de la libertad”, dijo el máximo dirigente indígena, Jaime Vargas.

Lenín Moreno y el FMI lograron unir a los ecuatorianos en las calles y las rutas

14 días de lucha

Las protestas sociales empezaron poco después de que Moreno decretara a inicios de octubre un duro paquete económico, aunque lo que más enardeció a la población fue el incremento del precio de la gasolina de 1.85 a 2.30 dólares por galón y del diésel, de 1.03 a 2.30 dólares.

Los manifestantes no sólo se han concentrado en las ciudades para evidenciar su inconformidad, sino que, principalmente indígenas de la Amazonía, impidieron la producción de petróleo, la principal exportación del país.

Los pobladores indígenas de Ecuador, destrozados por la pobreza y desatendidos por los programas gubernamentales, estaban furiosos. Durante la semana, miles de shuar, saraguro, quechua y otras etnias indígenas llegaron a Quito desde lo más profundo de la Amazonía y los Andes ecuatorianos.

Antes de las jornadas de protesta, los pozos de la Amazonía producían unos 430 mil barriles de petróleo, pero la producción ha caído a 176 mil 029 barriles, según cifras entregadas el sábado por una fuente de Petroamazonas, que pidió el anonimato porque no está autorizado a dar esos datos. Eso significa pérdidas por casi 14 millones de dólares diarios.

La Defensoría del Pueblo informó que por las manifestaciones han muerto siete personas, hay mil 340 heridos y mil 152 detenidos.

Con las equivocadas decisiones económicas, Moreno buscaba hacer frente a una complicada situación derivada de una abultada deuda de 64 mil millones de dólares y un recurrente déficit anual de 10 mil millones. Entre las medidas también están: aumentar impuestos, flexibilizar leyes laborales y recortar el gasto público para generar ahorro fiscal y obtener más de 4 mil millones de dólares en financiamiento de emergencia del Fondo Monetario Internacional.

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