El koala, emblemático animal de la costa este de Australia, es uno de los más perjudicados por la ola de incendios forestales que han asolado el país.

Las pérdidas totales son difíciles de calcular, pero en una de las zonas más afectadas, la isla Canguro, puede haber muerto la mitad de los 50.000 koalas existentes. mientras que en el norte de Nueva Gales del Sur la población de koalas se ha reducido entre un 80 y un 85 por ciento tras los incendios forestales.

Los koalas de la isla Canguro son especialmente importantes para la supervivencia de la especie en estado salvaje ya que son el único grupo importante que no sufre de clamidia, una infección bacteriana asintomática que puede provocar ceguera, esterilidad y la muerte.

El director de Políticas de Naturaleza de World Wide Fund (WWF), Stuart Blanch, ha alertado de que la población de koalas de Nueva Gales del Sur podría quedar extinguida en el año 2050 o incluso antes. Dichos koalas están afrontando una rápida pérdida de zonas de hábitat por los incendios, la sequía y la explotación forestal.

Los expertos están de acuerdo en que estos incendios representan un catastrófico comienzo para lo que ya se veía -debido al cambio climático- como un sombrío futuro para la flora y fauna australianas.

La ministra federal de Medio Ambiente, Sussan Ley, aseguró en enero que los koalas han experimentado un «impacto extraordinario» y que podrían ser catalogados como especie «en peligro» en varias zonas del país tras los incendios forestales.

Las especies como los canguros, emus y casuarios tienen mayor probabilidad de escapar del fuego, al igual que las aves voladoras o aquellos animales capaces de excavar madrigueras para refugiarse como pequeños mamíferos y reptiles. En cambio, aquellas especies menos móviles o que dependen estrechamente del bosque tienen mayor posibilidad de ser alcanzadas por el fuego, como es el caso de los koalas, animales de movimientos lentos que se refugian en las copas de los árboles.

Los depredadores se ven favorecidos con los incendios ya que se alimentan de los animales heridos o que huyen. La pérdida de refugios deja expuestos a los animales. Los incendios provocan además hambrunas que en el caso de los koalas son más propensos a padecerlas y fallecer ya que se alimentan principalmente de eucaliptos.

La situación actual de los koalas es crítica ya que el bajo número de ejemplares de koalas no garantizan el reemplazo generacional y la viabilidad de la especie a lo largo del tiempo.