Javier F. Ferrero

El aprendizaje atraviesa una crisis: millones de niños que carecen de habilidades básicas de aritmética y alfabetización. Así lo subrayó el viernes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). La falta de acceso a una educación de calidad en el contexto de la emergencia del COVID-19, combinada con el cierre prolongado de escuelas, ha hecho que un problema ya existente sea aún más agudo y evidente.

Como resultado de las medidas tomadas durante la pandemia, los niveles de aprendizaje en todo el mundo se han reducido a niveles sorprendentemente bajos, hasta el punto de que solo uno de cada tres niños de diez años puede leer y comprender una historia escrita sencilla. Antes de la pandemia, la mitad de los niños podían hacerlo.

El Banco Mundial estima que en los países en desarrollo más pobres, la proporción de niños de 10 años que no saben leer ni escribir ha aumentado del 53 al 75 por ciento.

Después de que comenzó la pandemia, más del 90 por ciento de los niños en todo el mundo vieron roto su aprendizaje, la mayor interrupción del sistema educativo en la historia. Para muchos estudiantes, especialmente niñas y mujeres jóvenes, la interrupción podría volverse permanente, con implicaciones para su futuro y la economía de su país: las predicciones sugieren que esta generación perderá a lo largo de su vida $10 mil millones en ingresos y mano de obra.

Para más estudiantes que continuarán su educación, la exclusión, los currículos obsoletos y los métodos de aprendizaje los prepararán para el mundo laboral cambiante, la crisis climática y la polarización política global.

Invertir en la educación

La Directora Ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, señaló que las escuelas con escasos recursos, los maestros mal pagados y poco calificados, las aulas abarrotadas y los planes de estudio obsoletos socavan la capacidad de los niños para alcanzar su potencial.

“La trayectoria de nuestros sistemas educativos es, por definición, la trayectoria de nuestro futuro. Tenemos que invertir la tendencia actual o enfrentarnos a las consecuencias que se derivarán de no haber educado a toda una generación. Los bajos niveles de aprendizaje de hoy suponen menos oportunidades en el futuro”, puntualizó Russell.

UNIFEC insta a los gobiernos a comprometerse a brindar educación de calidad para todas las niñas y niños a través de nuevas acciones e inversiones para inscribir y retener a todos los niños, aumentar las oportunidades de recuperación y ponerse al día después de los contratiempos causados ​​por la pandemia, proporcionar a los maestros herramientas didácticas y materiales de apoyo y mantener escuelas seguras y propicias para el aprendizaje.

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