Hazte Oír quiso llevar la guerra del veto parental a la calle pero ha sido neutralizada por partida doble: la de la Policía local de Leganés y la de los padres de los alumnos del centro Miguel Hernández.

Siete miembros de Hazte Oír se apostaron a la hora de salida de los niños y niñas, a mediodía. “No entréis en el debate”, ordenó a sus seis acompañantes Teresa García Noblejas, portavoz de la asociación de extrema derecha, como relata El Español. Habían anunciado que se personarían allí para decir a los padres cómo actuar para pedir el veto parental contra el “adoctrinamiento de género”. Y lo intentaron.

El alcalde, Santiago Llorente, ya avisó por Twitter: “La ordenanza municipal impide el reparto de publicidad sin autorización”, por lo que la llegada de la policía local era esperada, por lo que los seguidores de la asociación ultra se vieron obligados a renunciar a montar una mesa en la puerta del centro y ponerse en la acera de enfrente por imperativo de la autoridad.

La mayoría de progenitores que pasaban por allí los ignoraban, por lo que su presencia fue poco efectiva, pero alguno les recriminó su presencia: “La escuela está para enseñar valores. Lo único que quieren es que su mentira medieval se perpetúe en el tiempo”, espetaba Rubén de Íscar, padre de un alumno de 11 años, según relata el medio.

Por su lado, el alcalde de Leganés, Santiago Llorente (PSOE), se ha personado en el colegio, donde ha declarado que la presencia de Hazte Oír responde a «una maniobra política para hostigar a la escuela pública». Llorente ha dicho que el AMPA del centro le había trasladado su «malestar» por la presencia de Hazte Oír.

Desde la FAPA Giner de los Ríos, Carmen Morillas, ha calificado el acto de “absurdo” y ha calificado a los miembros de Hazte Oír de “ignorantes” por su “falta de conocimiento de los centros escolares y de las normativas”.