Finalmente, las grandes rentas y patrimonios tendrán que contribuir a la sociedad a nivel proporcional con sus fortunas. El Gobierno ultima un acuerdo fiscal con subidas impositivas a las rentas altas y a los grandes patrimonios que se incluirán en los Presupuestos Generales del Estado de 2021.

Según han confirmado a TVE fuentes del Ejecutivo, hay un principio de acuerdo para incrementar un 1% el tipo del Impuesto de Patrimonio para las fortunas de más de 10 millones de euros. Asimismo, las mismas fuentes señalan a la cadena que está «bastante avanzada» la negociación entre la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el equipo económico de Podemos, liderado por el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, para alcanzar una propuesta fiscal conjunta.

Álvarez y Montero se han reunido este jueves por la tarde para ultimar detalles de este plan que recogería los Presupuestos Generales del Estado de 2021 con un objetivo en mente: incrementar un 1% el tipo del Impuesto de Patrimonio para las fortunas de más de 10 millones de euros.

Esta era una de las medidas incluidas en el acuerdo económico de coalición entre PSOE y Podemos, así como el establecimiento de un tipo mínimo del 15% para las grandes empresas y del 18% para la banca y las petroleras.

Montero como obstáculo

Hay un obstáculo en el camino a estos impuestos más justos. La ministra de Hacienda ha reiterado en varias ocasiones que con la base de ese acuerdo programático se trataría de «matizar» y ajustar algunas de las propuestas de subidas de impuestos, ya que la gran reforma fiscal se acometería en un periodo de recuperación económica y no de crisis.

Montero ya señaló en agosto que la «guía» y «carta de presentación» de los Presupuestos a los partidos políticos sería el acuerdo económico pactado con Unidas Podemos y que a partir de ahí negociará cambios fiscales «adaptados» a la situación económica de 2021.

Señaló también que los Presupuestos debían perseguir la progresividad del sistema por lo que el IRPF sería el otro impuesto para el que se contemplarían alzas de los tipos marginales para las rentas más altas.