Según informa WWF destaca un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente publicado hoy que indica que las fuentes de las que depende el suministro de agua en Europa siguen en una situación crítica, con tan solo el 40% de los ríos, acuíferos, humedales y lagos en un estado saludable. El informe “Estado del Agua” de 2018 es la prueba de que los estados miembros están ignorando su obligación legal de recuperar la salud de las masas de agua, al mantener amenazas como la construcción de presas o el uso excesivo de agua para la agricultura. WWF participó este domingo en toda Europa en la celebración del ‘Big Jump’, un evento en el que miles de ciudadanos europeos se dan un chapuzón en los ríos para reclamar mayor protección para el agua.

 

El informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente ofrece una visión clara y completa del estado ecológico de 130.000 fuentes de agua en la Unión Europea: ríos, humedales, lagos, estuarios, reservas de agua subterránea y aguas costeras.

Los ecosistemas acuáticos, y la biodiversidad que acogen ofrecen servicios vitales a la sociedad como el suministro de agua o la depuración, pero en Europa y en todo el mundo se están deteriorando a un ritmo alarmante. En España, el 45% de los ríos, humedales y estuarios, y el 44% de los acuíferos están en mal estado, según el informe de la AEMA.

Este informe debería ser una llamada a la acción para proteger y restaurar los ecosistemas acuáticos, las verdaderas fuentes de agua de la sociedad. Recuperar la buena salud de ríos, acuíferos y humedales es nuestro mejor seguro ante el cambio climático”, ha asegurado la responsable de Aguas de WWF España, Eva Hernández.

En España, los mayores problemas son relativos a la sobreexplotación de acuíferos (el 25% de ellos sufren una extracción excesiva de agua, según los datos oficiales) y a la contaminación puntual y difusa de los ríos, acuíferos y humedales. Más del 40% de las masas de agua superficiales sufren problemas de contaminación, un problema que de hecho está a punto de suponer una multa para España por la mala depuración de las aguas residuales.

En un intento de resolver décadas de mala gestión del agua, los estados europeos se comprometieron en el año 2000 a proteger y restaurar los ecosistemas acuáticos al aprobar la Directiva Marco del Agua, la ley que protege este preciado recurso en Europa. Una legislación ambiciosa que afrontaba todas las presiones sobre las fuentes del agua de un modo holístico, y que obligaba a los países a alcanzar el buen estado ecológico en 2015, o como muy tarde en 2027. El informe de la AEMA demuestra que esta ley sigue sin ser aplicada.

El informe también destaca que la aplicación de la Directiva Marco del Agua es muy deficiente en aspectos como por ejemplo la recuperación de costes del agua. Es una conclusión que coincide con un reciente análisis de WWF, ‘¿Quién paga el agua en España?’: un informe en el que denunciábamos que el precio del agua sigue sin reflejar la escasez de este bien tan preciado, especialmente en sectores como la agricultura, la energía o la industria. La recuperación de costes del agua serviría para incentivar el buen uso, y para asegurar que los usuarios contribuyen a recuperar los ecosistemas acuáticos, de acuerdo con el principio de “quien contamina, paga”.

Está previsto que la Comisión Europea inicie en otoño de este año el proceso para revisar la ley que protege el agua. WWF pide una mejor aplicación de la Directiva Marco del Agua y que sus principios se integren en otras políticas relevantes, como la agricultura o el transporte y trabajará a nivel europeo para que se respete la Directiva, la única legislación europea que puede asegurar la gestión sostenible del agua y la protección de los ecosistemas acuáticos.

Para hacer frente a los retos del cambio climático necesitamos defender y recuperar la salud de nuestros ríos, humedales, estuarios y acuíferos. Nuestro mensaje a la nueva ministra para la Transición Ecológica es que España no necesita un Pacto Nacional por el Agua porque ya tenemos uno europeo, que es la Directiva Marco del Agua. Tan sólo necesitamos voluntad política para cumplirlo”, ha concluido Eva Hernández.

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