Casado y Rivera no pasan apuros económicos. O, al menos, eso se desprende tras conocerse sus sobresueldos que el Congreso acaba de hacer públicos junto a los datos económicos del resto de parlamentarios. Ambos mandatarios reciben de sus formaciones políticas pagos por valores superiores a 45.000 euros anuales.



Albert Rivera cobra más de su partido, 48.000 euros, que del propio Congreso, 41.373 euros. Miembros destacados de Ciudadanos también perciben este tipo de retribuciones, pero sus emolumentos están muy por debajo del líder naranja. Juan Carlos Girauta, por ejemplo, percibe 7.200 euros anuales de los presupuestos de Ciudadanos.

Pablo Casado declara que el PP le pagó en 2018 un total de 47.720 euros. Muy lejos se encuentra su segundo, Teodoro García Ejea, quien también cobra un suplemento a costa de los presupuestos de la formación política: 23.205 euros anuales.

Santiago Abascal, líder de Vox, es el dirigente que más dinero ha cobrado de un partido a lo largo de 2018: un total de 55.148 euros. Uno de cada cuatro euros del presupuesto de Vox para personal acabó en el bolsillo de su líder.

En el PSOE y Unidas Podemos son diferentes en ese aspecto, ya que consideran que no se deben pagar sobresueldos, ya que parte del dinero de los partidos sale del bolsillo de los afiliados y da cierta imagen de lucro y exceso. Estas dos formaciones solo abonan salario a los dirigentes que no cobran de otra institución. Pedro Sánchez, por ejemplo, cobró 30.261 euros del PSOE en 2018, unl salario relativo a los primeros cinco meses de año y previo a la moción de censura y a que adquiriese la condición de presidente. En Podemos, Pablo Echenique, que en 2018 aún no era diputado, recibió de su formación un total de 47.997 euros.