El poeta, exmilitante del Partido Comunista de España, colaborador de la Cadena SER y director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, compartió sus impresiones sobre el Día del Trabajador y el neoliberalismo económico en el programa «Hoy por Hoy», dirigido por Àngels Barceló.

García Montero destacó que la celebración del 1 de mayo nos recuerda el marco colectivo de las discusiones políticas y cómo los salarios y los contratos de trabajo influyen en el estado de ánimo de la sociedad en relación con el precio de la vida, los alimentos y la vivienda. Es importante recordar esto porque a menudo las dinámicas políticas se fragmentan intencionalmente y se pierde de vista el centro de la lucha contra la injusticia.

El poeta también señaló que las cuestiones de género, el feminismo, el cambio climático, las transformaciones digitales y el bien público siempre están relacionadas con la situación laboral. En España, algunos actúan como un ejército extranjero al no querer pagar impuestos y buscar acumular beneficios, lo que resulta en un olvido del poder adquisitivo de la ciudadanía. Según García Montero, el neoliberalismo es el ejército invasor en la actualidad.

Luis García Montero: "El neoliberalismo es hoy en España el ejército invasor"
Luis García Montero: «El neoliberalismo es hoy en España el ejército invasor»

El director del Instituto Cervantes pidió que no se olvide durante los debates políticos que cualquier contrato cívico y social se firma en las relaciones laborales y en los cuidados que se brindan para respetar la naturaleza de la luz, subir salarios, bajar precios y repartir beneficios. «El 1 y el 2 de mayo están más unidos que nunca», ha señalado.

El Primero de Mayo, Día de los Trabajadores, ha sido nuevamente una fecha de reivindicación en todo el mundo. En España, sindicatos y ciudadanos se manifestaron en numerosas ciudades y capitales para exigir mejoras laborales y sociales.

En Madrid, los sindicatos mayoritarios CC.OO y UGT convocaron una marcha bajo el lema «Subir salarios, bajar precios, repartir beneficios», que también se repitió en Barcelona. En Castilla y León, los sindicatos llamaron a un «1 de mayo festivo pero reivindicativo», y convocaron manifestaciones en 14 puntos de la autonomía.

También hubo movilizaciones de sindicatos minoritarios, como CGT, que marchó en Madrid y Barcelona con lemas propios. En Madrid, bajo el lema «Construir para vencer», recorrieron desde la Puerta del Sol hasta las Vistillas. En Barcelona, bajo el lema «Contra la asfixiante subida de los precios», marcharon desde los Jardinets de Gràcia.

El Primero de Mayo sigue siendo una fecha de unidad para la clase trabajadora y sus luchas por la justicia social y laboral, en la que se defienden los logros alcanzados y se siguen buscando nuevos objetivos.

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