Los dos rehenes franceses y la surcoreana liberados por tropas franceses en Burkina Faso, en una operación en la que murieron dos militares, llegaron hoy a la base aérea de Villacoublay, cerca de París, donde fueron recibidos por el presidente galo, Emmanuel Macron.

Pocos minutos antes de las 18.00 (16.00 GMT), el avión que transportaba a los tres exrehenes, que fueron liberados junto a otro estadounidense, aterrizó en la base, donde les esperaban a pie de pista Macron junto a sus ministros de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, y Defensa, Florence Parly.

Macron habló con los tres secuestrados y estaba previsto que mantuviese un breve encuentro con ellos y sus familias en las instalaciones de la base.

Patrick Picque y Laurent Lassimouillas fueron secuestrados el 1 de mayo cuando visitaban el parque nacional de Pendjari, en el norte de Benín, cerca de la frontera con Burkina Faso, una región a la que las autoridades francesas desaconsejaban dirigirse por la creciente presencia de grupos yihadistas.

Tanto los franceses como la surcoreana, secuestrada hace 28 días, habían sido recibidos hoy previamente por el presidente burkinés, Roch Marc Christian Kaboré, en Uagadugú, donde los rehenes hablaron por primera vez en público para agradecer a los soldados «que dieron la vida por sacarnos de ese infierno», dijo Lassimouillas.

Esos dos militares, Cédric de Pierrepont y Alain Bertoncello, suboficiales de la unidad de élite de la Marina gala, serán objeto de un homenaje nacional el próximo martes en el palacio de los Inválidos en París.

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