Los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, e Italia, Sergio Mattarella, hicieron este martes un gesto de acercamiento, tras las fricciones que llevaron al Gobierno francés a llamar a consultas a su embajador en Roma, al subrayar la importancia de la relación entre ambos países.

En un comunicado, el Elíseo explicó que durante una conversación telefónica, Macron y Mattarella “reafirmaron la importancia para cada uno de los dos países de la relación franco-italiana, alimentada por vínculos históricos, económicos, culturales y humanos excepcionales”.

También hicieron hincapié en que “Francia e Italia, que han construido juntos Europa, tienen una responsabilidad particular para trabajar de concierto en la defensa y en el relanzamiento de la Unión Europea”.

El Ejecutivo francés había justificado la llamada a consultas de su embajador en Roma el jueves de la semana pasada por un gesto “inamistoso” del vicepresidente del Ejecutivo italiano Luigi di Maio, al reunirse en Francia con un grupo de “chalecos amarillos”.

Un movimiento de protesta contra Macron que se ha convertido en el principal desafío para su presidencia.

París también anticipó que no pensaba quedarse de forma duradera sin representación oficial en Italia -un hecho inédito desde la Segunda Guerra Mundial entre socios europeos-, pero que se había querido poner las cosas en claro con ese símbolo.

Tanto Di Maio como el otro vicepresidente del Gobierno italiano, el líder de la Liga Matteo Salvini, se han prodigado en declaraciones contra la política de Macron en materia migratoria o de proyecto europeo durante los últimos meses.

Después de la retirada del embajador francés, ya ha habido varios signos de que ambas partes querían rebajar la tensión.

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