Tal y como ha podido comprobar Eldiario.es, los responsables de la Atención Primaria en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid tenían claro que los enfermos de COVID-19 se iban a disparar, así que informaron de que «estas previsiones» llevaban irreversiblemente a un punto: habría que hacer un triaje con los pacientes que irían al hospital.

Los responsables sanitarios reconocen que la situación les obligaba «a contemplar todas las situaciones posibles a fin de dar la respuesta más adecuada a cada caso, procurando el mayor bien al mayor número de personas posible», según un correo electrónico remitido desde la gerencia de Primaria al que ha tenido acceso eldiario.es. En ese correo también se adjuntaron las directrices para designar a los pacientes de COVID-19 a los que no se trasladaría desde sus casas a hospitales.

En un documento fechado el 23 de marzo, los responsables de Primaria recomendaban a los sanitarios dejar fuera a pacientes con «compromiso respiratorio» si tenían más de 80 años y «enfermedad en órgano terminal», aquellos con demencia moderada o grave, con cáncer en fase terminal o si tenían una enfermedad con «expectativa de vida inferior a un año».

El día 24, este protocolo era remitido a las direcciones de área y de ahí a los centros para su difusión entre todos los facultativos encargados de atender pacientes en sus casas.

El texto pone en evidencia algo que la Comunidad de Madrid intenta negar de todas los formas posibles: el Gobierno de Ayuso eligió a quienes tenían, a priori, más posibilidades de sobrevivir debido al colapso de la Sanidad.

La presidenta Isabel Díaz Ayuso reconoció en la Asamblea este jueves que solo 921 mayores de 70 años con COVID-19 han ingresado en las UCI de Madrid desde el 1 de marzo. En las residencias de la Comunidad han fallecido desde el 8 de marzo más de 6.000 personas con coronavirus.

Correo electrónico para los profesionales de Atención Primaria sobre el traslado de personas mayores a hospitales durante la pandemia