El 24 de septiembre, Madrid declaró 828 positivos. Hoy admite que ese día fueron cinco veces más: 4.276 nuevos contagios. Es solo un ejemplo del falseo generalizado de cifras que ha desarrollado la Comunidad de Madrid a lo largo de estos meses.

Cada día, el Gobierno de Madrid va sumando nuevos casos en jornadas anteriores; contagios que se admiten a posteriori y que modifican la estadística. Madrid refleja en sus tablas oficiales toda la realidad, sí, pero semanas después de saber la verdad.

Tal y como denuncia ElDiario.es, «no hay un solo día en la estadística de las últimas semanas que no esté enmendado. Siempre a posteriori, siempre para apuntar nuevos casos que en su momento no se contabilizaron». Añade, para demostrar esto, esta gráfica, que deja bien a las claras la estrategia desarrollada por Madrid:

 

Este falseo continuo de cifras logra que se desvirtúe brutalmente la incidencia acumulada. A partir del 1 de octubre, la incidencia acumulada era de 571 casos por 100.000 habitantes las últimas dos semanas en la Comunidad de Madrid. Con los contagios notificados una semana después ascendía a los 634 casos.

Lo que busca el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso con estas cifras desvirtuadas es que la capital de España esté por debajo del umbral de incidencia acumulada de 500 casos por 100.000 habitantes, el fijado junto a otros criterios para decretar el cierre de una ciudad, y piden el levantamiento del estado de alarma.

Esta dinámica creada por la Comunidad hace que la incidencia acumulada más reciente esté sistemáticamente infravalorada respecto a lo que es la situación real de contagios en un determinado lugar. Se está poniendo en peligro la vida de los ciudadanos y ciudadanas, ya que levantar el estado de alarma solo haría que estas cifras, ya de por sí terribles, aumentasen.